Django desencadenado es Tarantino en estado puro. Es lo mejor que se puede decir de ella.
Cuenta con todos los elementos que caracterizan al cine de su director. No faltan las escenas exageradamente sangrientas, ni los magníficos diálogos dignos de ser escuchados y estudiados con calma, ni los tratamientos de cámara intencionadamente retro que nos transportan a un cine de otra época. Por faltar, ni siquiera falta la típica vieja gloria, caída en el olvido y pasada de moda, a la que Tarantino proporciona una nueva vida. Si anteriormente lo hizo con Travolta, Pam Grier o David Carradine, en esta ocasión los afortunados son Don Johnson y Franco Nero.
Pero como siempre, nada es perfecto. El film tiene dos partes bien diferenciadas; La primera parte es, simplemente brillante, excepcional; un ritmo endiablado, diálogos y situaciones graciosas y una historia que deja al espectador enganchado a la butaca. Además cuenta con unas interpretaciones majestuosas, donde destaca en cada uno de los segundos que está en pantalla Christoph Waltz. Creo que no se le podría pedir nada más.
La segunda parte en cambio, pierde mucha fuerza. El ritmo se ralentiza, su larguísimo y, por veces innecesario, metraje le pesa demasiado y la previsibilidad de la historia hace que al final se nos quede un sabor agridulce en el paladar.
Con todo, es una magnífica película que nadie debería perderse, especialmente si os gusta el cine de Tarantino. O simplemente, el buen cine.
Lo mejor: La primera mitad de la película es sublime en todos sus aspectos. Christoph Waltz demuestra, una vez más, que es un fuera de serie.
Lo peor: Sus largas dos horas y tres cuartos la perjudican demasiado en su segunda parte.
Ficha en IMDB: http://www.imdb.es/title/tt1853728/
