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miércoles, 7 de noviembre de 2018

"LA MALDICIÓN DE HILL HOUSE": Series en pocas palabras



Los que están acostumbrados a ver series de Netflix saben sobradamente que las producciones del gigante del streaming no suelen circunscribirse a un único género o estilo cinematográfico, sino que suelen ser una amalgama de géneros combinados con más o menos acierto. La maldición de Hill House no es una excepción, así que no nos encontramos ante una serie de terror propiamente dicha, sino ante una historia que mezcla el terror más clásico y el drama familiar más costumbrista para dar lugar a un inmenso puzle, un entramado de historias con un sorprendente desenlace.
Aunque la serie toma como base el libro de 1959 La madición de Hill House de Shirley Jackson, la historia de la serie difiere bastante del material original.

Al igual que todas las grandes producciones de Netflix, la serie está rodada con muy buen gusto y es técnicamente impecable, con una magnífica ambientación, una dirección artística excepcional en la que se tiene en cuenta cada detalle y un trabajo de fotografía y edición realmente dignos de elogio. Todo parece calculado al milímetro y cada elemento que vemos en pantalla tiene su significado y su importancia para la historia aunque no lo parezca en un primer momento; absolutamente nada se ha dejado en manos del azar, algo de lo que seremos conscientes a medida que avanza la trama. Sus excepcionales planos-secuencia (hay un capítulo que está rodado casi exclusivamente con esta técnica), sus delicadas y estudiadas transiciones entre las dos líneas temporales en las que transcurre la historia y su buen tiento a la hora de optar por sugerir más que por mostrar hacen de ella una de las mejores y más inteligentes series del año sin lugar a dudas.



Sin embargo, lejos de ser perfecta, La maldición de Hill House cuenta con varios elementos negativos que la lastran en muchos momentos haciendo que el espectador pueda llegar a aburrirse y desengancharse de la historia. La narrativa es bastante lenta y, aunque en algunos momentos esto es positivo porque intensifica la incertidumbre y crea un calma tensa, en otros hace que nos aburramos porque, es imposible que todas las historias que nos cuentan nos interesen por igual. (Cada personaje cuenta con un capítulo entero dedicado a él casi en exclusiva y no todos tienen la misma duración)

Por otro lado, la selección de actores no ha sido muy afortunada y lamentablemente muchos de ellos no están a la altura de lo que cabría esperar; Henry Thomas (si, el Eliott de E.T.) es muy mal actor, igual que Elizabeth Reaser. Los registros de Michiel Huisman son bastante limitados y aunque tenía buen recuerdo de Carla Guguino en otros trabajos, aquí no da la talla y no me he creído su papel en casi ningún momento.
Curiosamente son los intérpretes menos conocidos y algunos de los actores infantiles los que ofrecen un mejor trabajo interpretativo.



En cuanto a la trama en sí misma, como decía al principio, se aleja bastante del libro en el que se basa aunque mantiene los nombres de los personajes y algunos pasajes. La serie mantiene un nivel muy alto mientras el combinado entre terror y drama es equilibrado y va de la mano. Es en los momentos en los que se vuelca hacia el drama familiar cuando más cojea y pierde gran parte de su encanto, especialmente en los dos últimos episodios, donde cabría esperar un poco más de intensidad para rematar la historia. Sí, pegaremos algunos botes en nuestro asiento, pero no será esa la tónica habitual en la serie.

En fin, nos encontramos ante una gran serie, muy recomendable, no solo para los amantes de las historias de fantasmas, sino para aquellos a los que satisfaga una historia bien trazada, que les haga pensar, que les deje intrigados y con ganas de más al final de cada capítulo y que estén dispuestos a hacer ciertas concesiones en aras de disfrutar de un buen espectáculo.




Nota: 7,5/10

lunes, 5 de noviembre de 2018

"LA NOCHE DE HALLOWEEN (1978)": Crítica de cine en pocas palabras



Aunque es muy probable que ya hubiera visto la primera Halloween durante mi adolescencia (cuando mi pasión por el cine de terror comenzó a desarrollarse y yo y mis amigos nos saltabamos las clases en el instituto para irnos a mi casa a ver películas como Pesadilla en Elm StreetPoltergeist o La Profecía) la verdad es que no guardaba absolutamente ningún recuerdo de ella. Nada. En caso de que hubiera llegado a verla en algún momento, La noche de Halloween no había dejado ninguna huella en mi, lo cual no parece buena señal.

Y la verdad es que vista ahora, cuarenta años después de su estreno, la película no me ha parecido nada del otro mundo y creo que no ha envejecido nada bien.

Entiendo que en su momento revolucionara el cine de terror, más concretamente el subgénero conocido como slasher, y que se haya convertido en un referente y en una saga de éxito con recurrentes entregas y revisiones. Que convirtiera a Michael Myers en uno de los grandes monstruos del cine. Que sirviera de pistoletazo de salida para convertir a una jovencísima Jamie Lee Curtis en La reina del grito y que se pusieran de moda las películas con asesinos en serie misteriosos.
Sin embargo, La noche de Halloween no me parece una buena película, sino una más.

Creo que propone cosas interesantes, como su atrevimiento de que gran parte de la acción transcurra a plena luz del día, que no trate de ocultarnos al villano y que este sea un personajes hierático y calculador, del que no sabemos exactamente qué esperar en cada momento ni sus motivaciones para hacer lo que hace.

Pero, a mi entender, la película cuenta con varios errores de bulto, no en el propio guión, sino más bien como está rodada. Si tomamos como ejemplo el fascinante plano secuencia que abre la película, nos encontramos con varios de estos errores, aunque tal vez llamarlos errores sea un error en sí mismo pues quiero pensar que todo estaba perfectamente planificado para engañar y sorprender al espectador y que Carpenter no caería en semajantes fallos de principiante. Pero son cosas que chirrían demasiado y ya me lastraron el visionado del resto de la cinta.

En fin, un clásico de obligado visionado, más por lo que supuso para un género que por su calidad intrínseca.

Lo mejor: Todas sus innovaciones al género. La banda sonora. El  icónico villano.

Lo peor: Cuenta con varioes errores, especialmente al inicio del film. Algunos de los actores son bastante flojitos (y el doblaje no les ayuda en absoluto). Le falta algo más de intensidad. Es muy previsible.

Nota: 5,5/10

La frase: "No es un hombre"


jueves, 11 de octubre de 2018

"ALIEN VS. PREDATOR 2: REQUIEM": Crítica de cine en pocas palabras



Siempre he sido defensor de Alien Vs. Predator porque, como expliqué en su crítica, creo que es una propuesta bastante interesante y solvente que consigue de manera bastante acertada y coherente fusionar tres universos diferentes: el de los Alien, el de los Depredadores y el humano, independientemente de que esté mejor o peor desarrollada.

Sin embargo, esta secuela es harina de otro costal y no hay por dónde cogerla. Realmente tiene muy poco que se aproveche y lo único que aprecio de ella es que, por fin, veamos a los xenomorfos desenvolverse a pierna suelta en nuestro planeta. Eso y la idea de los híbridos, que es interesante aunque esté poco aprovechada y que el film nos niegue en todo momento la posibilidad de verlos claramente y ante una buena luz. 
Todo transcurre en la oscuridad y entre sombras. Las secuencias de acción son, a menudo, simples borrones que se mueven por los escenarios haciendo mucho ruido e intentado sobresaltar al espectador. Escenarios que, por cierto, en un derroche de imaginación, han intentado que recuerden lo máximo posible a los ambientes originales de cada film (por ejemplo, las estrechas, largas, oscuras y húmedas alcantarillas que, a poco que nos esforcemos, harán que sintamos que hemos vuelto a la Nostromo.)

Además, a pesar de ser una cinta de ciencia ficción y terror con toques de acción, que es lo que predomina en ambas sagas, Alien Vs. Predator 2 es, durante gran parte de su metraje un slasher teen en toda regla que cumple religiosamente con todos los cánones del género (jovenes con pocas luces, sangre y visceras, decisiones y situaciones absurdas, el héroe a la fuerza, tontadas pseudo-adolescentes...)

En fin, una cinta completamente prescindible que solo deberían ver aquellos que sientan un apego nulo por las sagas originales o los que estén dispuestos a sacrificarse por "completacionismo".

Lo mejor: Un par de ideas aisladas. Que, a pesar de su final abierto, nadie se haya atrevido a rodar una tercera entrega.

Lo peor: Prácticamente todo. El guión en sí mismo no hay por dónde cogerlo y su ejecución en pantalla le hace justicia sin duda.

Nota: 2/10

La frase: "¿Lo ves? No hay ningún monstruo"



Ficha en IMDB: https://www.imdb.com/title/tt0758730


miércoles, 19 de septiembre de 2018

"ALIEN VS. PREDATOR": Crítica de cine en pocas palabras



Siempre he considerado la duología Alien Vs. Predator más como parte de la saga Depredador que como parte de la saga Alien, sobre todo porque el papel de los aliens se limita a ejercer de animales para ser cazados y no se aporta nada nuevo a su historia o mitología partícular más allá de que la corporación Weylan Enterprises esté envuelta en los acontecimientos de está película y que el mismísimo Charles Weyland, interpretado por Lance Henriksen  (el  mismo actor que interpretó al androide Bishop en la saga de los Xenomorfos y junto a Bill Paxton, los únicos actores en haber sido asesinados por un Depredador, un alien y un Terminator) aparezca en ella. Como curiosidad, son las únicas películas en las que los aliens se sitúan en nuestro planeta.

En cambio si que hace aportaciones importantes a la mitología de la raza depredadora y la enlaza con la propia mitología humana en una trama que, aunque es evidententemente fantasiosa, tiene coherencia con la historia de las tres razas, lo que le da un tremendo valor a esta película que ha estado históricamente infravalorada.

La idea de unir a ambas razas en un mismo entorno nace en los cómics de Dark Horse en 1989 y posteriormente fue adaptada al mundo de los videojuegos en 1994 antes de que Paul W. S. Anderson escribiera y dirigiera esta primera adaptación al cine, tras comprobar el año anterior el gran éxito comercial que había tenido el otro gran crossover del cine de principios del 2000: Freddy contra Jason.

La cinta es tremendamente entretenida y un auténtico festival de efectos especiales con una ambientación bastante cuidada e interesante y en la que lo de menos son los actores y personajes humanos. Lo realmente divertido es ver cómo se dan estopa las dos razas alienigenas y descubrir cosas nuevas sobre los Depredadores.

Lo mejor: Ver a dos de las razas alienígenas más famosas del universo enfrentadas por fin. La trama es interesante. Todo el tinglado que tienen montado los Depredadores para sus fines partículares. Aporta cosas interesantes a la mitología de los Depredadores.

Lo peor: El guión es flojito. Los humanos se limitan a servir la introducción a la historia para pasar a ser carnaza después, dando lugar a situaciones bastante absurdas. No se ha sacado toda la chicha posible en los enfrentamientos directos.

Nota: 6/10

La frase: "Gane quien gane, nosotros perdemos" (No se cita en la película pero era la frase promocional y siempre me ha gustado mucho)



sábado, 15 de septiembre de 2018

"PREDATOR": Crítica de cine en pocas palabras



Por definición, las películas de ciencia ficción exigen por parte del espectador cierta complicidad y predisposición a aceptar como posibles cosas que en otras circunstancias no aceptarían. Si además se trata de una película de ciencia ficción "con bichos" pues la cosa se convierte casi en un salto de fe.
Y luego está Predator, que exige por nuestra parte mucha benevolencia creyente o (es lo que deberíais hacer) que nos olvidemos de lo que sabíamos hasta ahora de la saga de los Depredadores y que abramos nuestras mentes a la fiesta que ha preparado Shane Black para revitalizar una franquicia que dificilmente volverá a ser la misma después de esto.

Hay dos formas de afrontar Predator: la primera es como una nueva entrega de una saga clásica, muy querída y con millones de seguidores. Si nos centramos en este enfoque, la película es un auténtico desastre. Tiene un comienzo prometedor pero a medida que avanza se aleja en estilo y forma del resto de películas de la saga y se convierte en una broma con muy poca gracia de la que apenas se pueden rescatar algunas ideas interesantes. Cuenta con demasiadas novedades sacadas de nose sabe dónde y pierde su tono serio. 

La segunda opción es aceptar que esto no es una nueva entrega de la saga Depredador, sino que es algo más próximo a los crossovers con Alien; mucha acción, muchas visceras y sangre, mucho humor verborreico que la mayoría de las veces solo hace gracia por su absurdez y muchas situaciones tan estrambóticas y rocambolescas que no pueden menos que arrancarnos una carcajada y dejarnos llevar por este inclasificable festín que se ha sacado de la manga Shane Black y que, si no me equivoco demasiado, será el comienzo de una nueva franquicia con los Depredadores como protagonistas. Parece que Black, que por cierto tuvo un pequeño papel en la primera película e incluso colaboró aportando sus cosillas al guión, ha tenido carta blanca para dar a la franquicia un nuevo enfoque de cara al futuro.

En cuanto a los actores, poco puedo decir, todos cumplen sobradamente en unos papeles que tampoco suponen un esfuerzo actoral excesivo. Cabe destacar al pequeño Jacob Tremblay, que se está especializando en interpretar a niños con todo tipo de problemas. Y me gustaría decirle al director de casting que, con todos mis respetos para Olivia Munn, no puedes tener en tu reparto a Yvonne Strahovski y darle solo dos escenas y cuatro frases. Esta mujer tiene que tener un protagonista sí o sí.

Evidentemente, a nivel técnico la película cumple con lo esperado, con una buena dosis de efectos especiales, buen sonido y un montaje adecuado para que el ritmo no decaiga durante todo el metraje.


Lo mejor: Es muy entretenida y aporta una visión diferente de un universo ya conocido. A nivel audiovisual es muy espectacular.

Lo peor: Se aleja del resto de la saga y en su segunda mitad la cosa se va de madre mucho, pero mucho. El final. El humor simplón y chabacano hace gracia un rato, luego se hace pesado. Demasiados elementos que actúan por cuenta propia. El Deus Ex Machina aparece cada 15 minutos.

Nota: 6/10

La frase: "Lo peor de el fin de los tiempos es que nunca lo es"


viernes, 14 de septiembre de 2018

"PREDATORS": Crítica de cine en pocas palabras



A pesar de ser una saga consolidada, con solera y con millones de fans, las entregas de Depredador son pocas y bastante espaciadas en el tiempo, si no tenemos en cuenta las dos entregas de su enfrentamiento con los Xenomorfos. Entre las dos primeras entregas pasaron tres años y luego hubo que esperar la friolera de veinte años, hasta 2010, para que llegará el estreno de esta Predators.

Tras tantos años de espera, con todos los avances que hubo en cuanto a tecnología audiovisual, con un reparto plagado de rostros bastante conocidos y Robert Rodríguez como padrino del proyecto, todo hacia presagiar un regreso a lo grande de los alienígenas cazadores más famosos del universo. Sin embargo, la cosa se quedó en agua de borrajas pues, si bien el film empieza muy bien, con una premisa interesante (no original, pero aún así interesante) y un ritmo narrativo adecuado, a medida que va avanzando todo se va desinflado poco a poco hasta terminar en un previsible y anodino desenlace que hace todavía más intensa la sensación de ocasión perdida.

El hecho de buscar una nueva ubicación para desarrollar los acontecimientos de la historia podría dar mucho juego en muchas direcciones; sin embargo el director, un tal Nimród Antal cuyo bagaje como director no es precisamente de relumbrón, y los guionistas no han sabido o querido sacar partido a este gran recurso  que tenían entre manos y se han quedado en un pobre intento de hacer una copia de la primera película, con una trama simplona y con muy poco que contar.

Los actores, a pesar de ser gente con tablas y experiencia como Adrien Brody, Topher Grace, Alice Braga, Danny Trejo, Mahershala Ali o Lawrence Fishburne, no son suficiente baza para mantener el interés del espectador y, curiosamente aunque no tenga nada ver con él directamente, es justo con la aparición de Fishburne cuando la película empieza a ir cuesta abajo.

En fin, posiblemente estemos ante la peor entrega de la saga y, quizás sea este resultado el que haya hecho que hayamos tenido que esperar otros ocho años hasta llegar a la nueva entrega Predator, de la que os hablaré en la próxima entrada.

Lo mejor: La propuesta inicial es interesante. Las cosas que aprendemos nuevas sobre los Depredadores. Estretiene.

Lo peor: El guión es muy pobre y da mucha rabia que con una propuesta tan interesante no hayan sabido sacarle partido. Las escenas de acción están mal rodadas.

Nota: 4,5/10


jueves, 13 de septiembre de 2018

"DEPREDADOR 2": Crítica de cine en pocas palabras



Tras el tremendo éxito de Depredador, en 1990 nos llegó la inevitable secuela, aunque en esta ocasión sin el bueno de Swarzzie, que andaba metido en otros fregados, y un nunevo director, Stephen Hopkins, que venía de dirigir Pesadilla en Elm Street 5. Para sustituir a Arnold, se trajeron directamente desde Arma Letal a Danny Glover y Gary Busey, para que prolongaran un poco más su enfrentamiento, y a ellos se unieron María Conchita Alonso y Bill Paxton, el único humano que puede presumir de haberse enfrentado a un Depredador, un Alien y un Terminator; y no contento con ello, luego se dió una vuelta por el Titanic tras haber sobrevivido a unos cuantos tornados. Un crack el tío. La banda sonora volvería a estar a cargo de Silvestri.

Esta segunda entrega de los extraterrestres de las rastas cuenta con un guión un poco más elaborado y complejo, lo que no quiere decir que sea mejor, cuya mayor novedad es el cambio de localización, trasladando la caza desde la jungla centroamericana al terreno urbano de Los Angeles, algo que aumenta bastante las posibilidades de estrategia en este juego del gato y el ratón al que juegan el Depredador y el policía interpretado por Glover. El nexo con la primera película es meramente testimonial si exceptuamos al monstruo protagonista. Simplemente se menciona de paso lo sucedido en la primera película y ya.

Pero por encima de eso, lo interesante del film es que nos proporciona mucha más información y nos ayuda a conocer mejor a los verdaderos protagonistas de la historia, los Depredadores (lo mismo sucedía en la saga Alien, donde en la primera película apenas sabíamos nada del alienígena y en Aliens El Regreso, sería donde descubriríamos cosas sobre su raza, su estructura social, su anatomía, etc.). Descubriremos que los Depredadores tienen un amplio abanico de armas más allá del consabido láser, veremos el interior de una de sus naves y descubriremos que siguen una espécie de código de honor, las razones para la caza y que llevan visitando la Tierra desde hace mucho, mucho tiempo (Algo que se explorará en profundidad en los spin of /crossovers con Alien). 

Sinceramente, a pesar de no estar tan bien considerada como la primera, creo que se trata de una más que digna secuela que está a la altura de la cinta original y que, en algunos aspectos incluso la supera.

Lo mejor: Todo lo que descubrimos sobre la raza alienígena. El cambio de localización. Ver una cabeza de Alien entre los trofeos del Depredador.

Lo peor: A los personajes les falta el carisma del Teniente Dutch  de Swarzzeneger. La dirección cojea bastante y hay secuencias muy mejorables, como la que inicia la películoa o la secuencia del metro.

La frase: "No puedes ver los ojos del diablo, hasta que viene a por ti"

Nota: 6,5/10


miércoles, 12 de septiembre de 2018

"DEPREDADOR": Crítica de cine en pocas palabras



Corría el año 1987 cuando se estrenaba en la gran pantalla un film que quedaría marcado a fuego en la historia del cine, no por una calidad cinematográfica, sino por aportar al imaginario popular uno de los grandes monstruos del cine moderno: El Depredador, un cazarecompensas de origen extraterrestre que venía a sumarse al Olimpo de los Alien, Jason, Krueger, etc. para aterrorizarnos en nuestras pesadillas. ¿Quién no es capaz de reconocer hoy en día a estos seres por sus aterradoras mandíbulas, sus rastas, sus enormes garras o la atemorizante mira láser de tres puntos?

El director encargado de introducir al tierno bicho en nuestras vidas fue John McTiernan, que venía de dirigir su primera película, Nómadas, y que al año siguiente rompería la taquilla con el inicio de otra de las grandes franquicias del cine de acción, La jungla de cristal.

La película es una mezcla de géneros, que combina una vertiente de acción desenfrenada llena de disparos, explosiones y peleas cuerpo a cuerpo, con la ciencia ficción y el suspense, algo que viene dado por la naturaleza del Depredador y su capacidad para mimetizarse con el entorno resultando prácticamente invisible para sus víctimas. (algo heredado directamente de Alien, el octavo pasajero) lo que hace que contemos con unas escenas de sigilo que serán las que pongan el punto más tenso al proceso de caza. 


Protagonizada por un Arnold Swarzennegger en uno de los momentos más dulces de su carrera cinematográfica (venía de estrenar éxitos tan sonados como Terminador, El guerrero rojo, las dos Conan o Commando) la película contaba con una trama sencilla, dirigida especialmente al lucimiento de sus dos protagonistas: Arnold y el extraterrestre. Las líneas de guión son bastante pobres y los personajes sueltan en varias ocasiones frases con información que no se sabe muy bien de dónde sale o qué razonamientos siguen para llegar a ciertas conclusiones, pero no se lo vamos a tener en cuenta.

A pesar de que vista hoy en día los efectos especiales parecen anticuados y precarios, la película estuvo nominada al Oscar en ese apartado y la banda sonora compuesta por Alan Silvestri ganó varios premios aunque no llegó a competir por el hombrecillo dorado.

No voy a mentir, a pesar de gustarme la película no soy un gran fan de la saga Depredador, siempre he sido más de Alien, pero reconozco sus valores y su aportación de una de las bestias más icónicas creadas por Stan Winston.

Lo mejor: El acierto con el que combina diferentes géneros. El diseño del Depredador. Arnold desatado.

Lo peor: Los efectos especiales han envejecido mal. Las líneas de diálogo son muy pobres y la trama es bastante sencilla. Hay información que parece inventada por los personajes porque no queda claro de dónde la sacan.

Nota: 6,5/10

La frase: "No tengo tiempo para sangrar"

 


Ficha en IMDB: https://www.imdb.com/title/tt0093773/

domingo, 9 de septiembre de 2018

"LA MONJA": Crítica de cine en pocas palabras



Nueva decepción para los amantes del buen cine de terror, huérfanos ya desde hace muchos años, cuyo único alivio pasajero para nuestros anhelos fueron el "padre" (Expediente Warren) y la "madre" (Expediente Warren: El caso Einfeld) del film que hoy me ocupa, lo que hacía que lo esperaramos con expectativas de que pudiera aportar al género un poco del lustre perdido en las últimas décadas. Nuestro gozo en un pozo.

Recordemos que La Monja es el segundo spin of de la saga de los Expedientes Warren, tras la cuestionable Annabelle y su secuela,  Annabelle: Creation, algo más trabajada pero muy lejos ambas de la calidad de las cintas principales. El personaje de la monja, tenía bastante relevancia en el segundo capítulo de la saga y prometía ser un elemento más que interesante para desarrollar una película propia. 

Tras un comienzo impactante y prometedor, La Monja empieza a desinflarse lentamente, pero sin pausa, hasta convertirse en un producto del montón, en el que lo único realmente aprovechable es su ambientación y dirección artística. 
Del resto, poco podemos rescatar; la historia es simplona y sin interés, no nos proporciona casi información, sus giros argumentales son burdos y torpes y no sorprenden a nadie, los personajes son planos y sin desarrollar y sus únicos recursos para intentar asustar al espectador son los recurrentes sobresaltos con subidas de volumen que se ven venir a leguas salvo en dos escenas. Además, como suele suceder últimamente, algunas de las escenas destinadas a sorprender al espectador ya se han visto en los tráilers, con lo que dicho efecto hace mutis por el foro.

Para mas inri, el director tiene la osadía de incorporar varios alivios cómicos en el tramo final de la cinta, algo que te saca completamente de contexto en momentos clave. Para cualquier película de terror que se precie de serlo, esto no tiene cabida. No puedes pasar el trabajo de crear un ambiente, una tensión, algo parecido a una angustia en el espectador y echarlo por tierra con un par de chascarrillos malos. Sé consecuente, ahoga al espectador en sus miedos, no le des tregua. Eso es una película de terror. Los momentos cómicos pueden ser aceptables en el primer tramo de película, pero nunca en su desenlace.
En cuanto a los actores, poco puedo decir, tampoco es que tengan un gran material sobre el que trabajar, así que diré que aceptables sin destacar nada, aunque esperaba más de Taissa Farmiga, que ya tenía bastante experiencia en esto del terror.

En fin, aceptable para pasar el rato pues no aburre, pero polvora mojada como aporte al cine de terror.

Lo mejor: La ambientación, con sus estupendas localizaciones, sus cuidados decorados y el magnífico trabajo de sonido y banda sonora. Un par de buenas escenas aprovechables. Cómo enlaza con las otras cintas de la saga Warren.

Lo peor: Su absoluta falta de trama, desarrollo de los personajes o de algo que se parezca a una historia. La torpeza de Corin Hardy en el desenlace, incorporando chistes innecesarios, intentando meter con calzador tensión sexual no resuelta y sin llegar a explicar nada sobre el demonio.

Nota: 5,5/10

La frase: "Dios acaba aquí"




miércoles, 8 de agosto de 2018

"TIBURÓN 2": Microcrítica


Solo tres años después del tremendo éxito de Tiburón, la productora se lanzó a seguir exprimiendo a los escualos de los huevos de oro y pusieron en marcha esta secuela que, inicialmente iba a estar también dirigida por Steven Spielberg pero que, al final, se bajó del carro por no estar de acuerdo con la historia que se iba a contar. 
Por lo que parece, Spielberg quería contar la historia de los soldados del USS Indianapolis que se narra en la primera película, pero los productores se negaron.


El resultado es que volvemos a Amity Island, vuelve el jefe Brody, su mujer, el alcalde, incluso John Williams poniendo la banda sonora (en la que no se esforzó demasiado y trabajó básicamente con temas muy similares a los de la primera parte), pero Spielberg no. 
Y eso se nota. Mucho. 

No es que la película sea mala, aunque haya momentos que se haga un poco pesada, pero le falta intensidad y no aporta absolutamente nada. Repite esquemas de la primera cinta pero olvidándose de los elementos que hicieron grande a aquella. El nuevo director, Jeannot Szwarc, no tiene reparos en mostrarnos al terrible tiburón desde los primeros compases del relato (se nota mejoría en los efectos especiales desde el primer film), lo que hace que se pierda mucha de la tensión que generaba Spielberg cuando ocultaba al Gran Blanco de nuestra vista, y de la de sus victimas, en la primera película.

Además, aunque cuenta con un buen trabajo de fotografía, Tiburón 2 tiene un montaje bastante pobre, especialmente en la primera mitad, que parece que esté hecha de retales con escenas con muy poca continuidad entre sí.

Aún así es una secuela aceptable que cuenta con algunas buenas secuencias, especielmente en su tramo final y hay que reconocerle el mérito de resultar mucho más espectacular en la forma de liquidar al tiburón.

Nota: 6/10

martes, 7 de agosto de 2018

"TIBURÓN": Crítica de cine en pocas palabras



Y fue entonces, en 1975, cuando un jovencísimo y todavía algo inexperto Steven Spielberg llegó con una película que llenaría las salas de cine, vaciaría las playas y haría que vieramos a los tiburones de una manera muy diferente para el resto de nuestros días, además de convertirse, posiblemente, en el primer blockbuster de la historia.

Basada en una novela de Peter Benchley que se había publicado apenas un año antes del estreno de la película, Tiburón fue un fenómeno sin precedentes y se convirtió en una de las películas más importantes, tanto en la filmografía de su director, como de la propia historia del cine, sirviendo como referente para todas las películas sobre escualos que llegarían en las décadas siguientes, hasta nuestros días. Sin ir más lejos, en todas las películas sobre tiburones que he estado analizando esta semana podemos encontrar elementos y referencias directas a la obra de Spielberg.

Revisionada ahora, 43 años después de su estreno, la película mantiene casi intactos todos los elementos que hicieron de ella un éxito, quedando como únicos puntos negros (por decirlo de alguna forma) los artesanos y arcaicos efectos especiales y alguna que otra escena en la que los secundarios no dan la talla en sus interpretaciones.
Sin embargo, Spielberg, consciente de las limitaciones de la tecnología de la que disponía por aquel entonces, se hizo abanderado del lema del cine erótico, ese que dice que "es mucho más erótico insinuar que mostrar abiertamente" y sustituyó el erotismo por el terror y la inquietud. En los primeros tres cuartos de película apenas vemos al Gran Blanco, pero nos causará tanto temor o más que en el tramo final, cuando no duda en mostrarlo a plena luz del día en todo su esplendor.

Además, Spielberg, fiel a su estilo no pierde ocasión para incluir el mensaje moral de turno y deja bien claro quienes son los auténticos monstruos de la historia, representados aquí por el alcalde de la isla y los empresarios que prefieren poner en riesgo la vida de los bañistas antes que perder sus beneficios por el cierre de las playas. Más de 40 años depué, una realidad que sigue siendo de lo más actual.

Por lo demás, sigue siendo un magnífico guion, que inevitablemente nos hace recordar la historia de Moby Dick, y que se mueve como tiburón en el agua entre el cine de aventuras y el de terror, algo que consigue con su estupendo montaje y la ambientación con la impresionante banda sonora compuesta por John Williams, que combina cortes intensos e inquietantes, como el famoso tema central, con otros mucho más desenfadados y fantasiosos que se asemejan a algunas de sus composiciones futuras como las de E.T. El Extraterrestre, por ejemplo. 
Era, por cierto, la segunda colaboración de Spielberg con Williams tras la de Loca Evasión
Ambos, montaje y banda sonora se llevaron los Oscars en sus respectivas categorías, además del Oscar al Mejor Sonido. La película estuvo también nominada a la máxima categoría en dichos premios, pero no se llevó el galardón.

Lo mejor: La historia. El ritmo. La fotografía. La banda sonora. Las escenas de los ataques a los bañistas. El desarrollo de los personajes. Las interpretaciones del trío protagonista.

Lo peor: Los secundarios. Los tiburones de mentira dan mucho el cante a día de hoy.

Nota: 7,5/10

La frase: "Sonrie, hijo de puta"

 


Ficha en IMDB: https://www.imdb.com/title/tt0073195

domingo, 5 de agosto de 2018

"A 47 METROS": Microcrítica


A pesar de que los tiburones son una amenaza omnipresente durante todo el metraje de A 47 metros, esta es, posiblemente, la película en la que la cuota de protagonismo de los escualos es la más baja de todas las que analizaré en esta "Semana del Tiburón".

La cinta se centra más en el aspecto de supervivencia ante una situación extrema, con las protagonistas atrapadas en un jaula para el avistamiento de tiburones caída por accidente al fondo del océano. La escasez de óxigeno y el peligro que supone el cambio de presión del agua durante el ascenso a la superficie tendrán mayor protagonismo que los propios tiburones que las amenazan.

La verdad es que la película es entretenida a pesar de la extremada simpleza de la historia que propone y de que transcurre casi toda bajo el agua y en una única localización, aunque al menos a mi, no consiguió transmitirme en ningún momento el agobio, tensión y claustrofobia que se suponde que debería transmitir. 
Además, es dificil ponerse en la piel de las protagonistas cuando no hacen más que empeorar su situación ellas mismas con sus acciones poco inteligentes. Resulta bastante irritante ver a dos personas que están a punto de morir por falta de oxígeno y que no se callen ni debajo del agua (nunca mejor dicho). 
Chicas, que no tenéis aire; ¡A callar!

Hay que reconocerle un par de giros que me resultaron inesperados, pero en líneas generales es previsible. En cuanto a los apartados técnicos, todo muy normalito, sin nada a destacar.

La cinta está protagonizada por Mandy Moore y Claire Holt, aunque no podremos valorar su trabajo interpretativo en su justa medida ya que se pasan tres cuartos de la película bajo el agua y con equipos de buceo. Aún así, creo que cumplen dadas las circunstancias.

En fin, un film de entretenimiento aceptable para pasar el rato, pero que aporta poco o nada a su género y es fácilmente olvidable.

Nota: 5/10

sábado, 4 de agosto de 2018

"DEEP BLUE SEA": Crítica de cine en pocas palabras




Deep Blue Sea es una de esas películas que servirían a la perfección para explicar la Ley de Murphy: Si algo puede salir mal, saldrá mal. Ese podría ser un resumen perfecto del argumento de esta película.

Estrenada allá por 1999, Deep Blue Sea daba una vuelta de tuerca al cine de tiburones y, en vez de buscar el terror en forma de escualos amenazandos a los bañistas de plácidas playas caribeñas, los encerraba en un complejo científico junto a los pobres humanos que habrían de servirles de cebo. Pero eso no es todo, los tiburones han sido manipulados genéticamente, por lo que cuentan con una inteligencia desmedida y una buena dosis de afán de venganza.

Sé que la vi en el momento de su estreno, pero había olvidado completamente todo sobre ella, así que casi puedo decir que ha sido como verla por primera vez y, lo mejor que se puede decir de ella es que es entretenida. A pesar de ser claramente un producto de calidad cuestionable, tiene ínfulas de gran superproducción (en el momento en el que se estrenó), algo que se ve reforzado por los nombres que pueblan el reparto: Saffron Burrows, Samuel L. Jackson, Stellan Skarsgård, LL Cool J o Thomas Jane (sí, ese, el gemelo guapo de Christopher Lambert), además de contar con un director como Renny Harlin, capaz tanto de lo mejor como de lo peor (Jungla de Cristal 2 o La isla de las cabezas cortadas, por poner un par de ejemplos)

Además de un reparto, más o menos interesante, el film se estrenó en una época en la que se habían vuelto a poner de moda las películas con animales asesinos como protagonistas: Mandíbulas, Anaconda, Arac Attack...

A nivel audiovisual la película cumple sin problemas, aunque alguna escena de efectos cante por soleares, y aunque el guión no es nada del otro mundo, es cierto que cuenta con algún giro inesperado que le hace ganar enteros en el cómputo global.

Aún así no se libra de ser lo que es, una cinta de serie B con un bonito envoltorio que, eso sí, cumple a la perfección con su cometido de entretener y no aburrir. 
Su secuela, de la que escribiré en breve, ya es harina de otro costal.

Lo mejor: El reparto. Es entretenida. Visualmente es correcta. Tiene algún giro de guión inesperado.

Lo peor: Hay alguna escena de efectos especiales de calidad cuestionable. Que de la constante sensación de que los astros se han alineado para que a los protagonistas les pase todo lo habido y por haber. Las decisiones de los protagonistas a veces resultan absurdas.

Nota: 5/10

La frase: "Has colocado al hombre al final de la cadena alimenticia"


viernes, 3 de agosto de 2018

"INFIERNO AZUL": Microcrítica


A estas alturas, el cine con o sobre tiburones es casi un subgénero en sí mismo. Infierno Azul es una más entre tantas, un film que, sin estar mal, no destaca en absolutamente nada ni ofrece elemento alguno para ser recordada. Si acaso su buen trabajo de fotografía. 

Dirigida por el español Jaume Collet-Serra y protagonizada por Blake Lively, podría decirse que el trabajo de ambos es lo que salva la película del desastre. Una dirección que saca bastante partido a un limitado guión y una interpretación que, sin ser para tirar cohetes, consigue convencernos durante casi todo el film de los sufrimientos que sufre la protagonista.

Sin embargo, el guión es bastante pobre y aún lo hacen peor pues, los guionistas, conscientes de la extremada sencillez de la historia, han querido maquillarla añadiendo una innecesaria subtrama drámatica que resulta aburrida y despista al espectador del verdadero fin de la historia: una surfista aislada en una roca en medio del mar y acorralada por un tiburón. No es necesario más. 

Encima, cuenta con varias secuencias con desenlace excesivamente típico y previsible (la del barco que pasa o la del asiático borracho) y otras que, a pesar de que dan emoción al film, son poco creíbles y están muy cogidas con pinzas (casi todo el tramo final).

En fin, aceptable para pasar el rato si no hay nada mejor que hacer.

Nota: 5/10

martes, 24 de julio de 2018

"LA BRUMA": Microcrítica


La Bruma es un producción franco-canadiense que ha tenido una distribución bastante limitada en nuestro país. Un drama de corte fantástico que toma como punto de partida (además de otros muchos elementos, como la tremenda ironía que subyace en su desenlace) la misma premisa que La Niebla, de Stephen King.

En este caso la acción se desarrolla en Paris y el peligro que oculta la bruma que de repente inunda toda la ciudad, no oculta el mismo tipo de espectaculares y grotescos horrores que los de la obra de King, pero es igual de letal. Y también, al igual que en aquella, forzará a los protagonistas a hacer lo que sea necesario por sobrevivir y proteger a los suyos. Pero por lo contrario, se centra más en los personajes y el drama que viven más que en la bruma que los amenaza.

Como elemento añadido a las propias dificultades que entrañaría la invasiva bruma por sí sola, la familia protagonista cuenta con otra dificultad a mayores: su hija sufre una extraña enfermedad que la obliga a vivir aislada dentro de una cámara especial que, al tiempo que la protege del mortal peligro, también hace que sus posibilidades de huida sean remotas. Además, como suele suceder en este tipo de historia, veremos como los protagonistas toman más de una decisión cuestionable y sin mucho sentido, lo que dificultará innecesariamente la, ya de por sí, delicada situación.

La película tiene una duración de apenas una hora y media y su introducción es corta pasando directamente a la acción, lo que hace que resulte entretenida y no se haga lenta a pesar de contar con un número escaso de personajes, encabezados por Olga Kyrilenko y Romain Duris.

En resumen una cinta que se deja ver, sin aportar nada nuevo en ninguna de sus facetas.

Nota: 5,5/10


martes, 10 de julio de 2018

"FELIZ DÍA DE TU MUERTE": Crítica de cine en pocas palabras



De entrada, casi cualquier película que tenga como tema principal viajes en el tiempo o situaciones en las que la linea espacio-tiempo sea alterada dando lugar a imprevisibles consecuencias, me interesan mucho. Creo que, a pesar de que suelen tener escollos insalvables de guión debido a la propia naturaleza de su narración, siempre son interesantes y proponen una manera diferente de ver y percibir nuestra realidad. 

Ahí están grandes películas como El tiempo en sus manos, Terminator 2, Coherence, Una cuestión de tiempo, El efecto mariposa o El día de mañana. 
Y, por supuesto, la genial Atrapado en el tiempo, de la que la cinta que hoy me ocupa es un clon casi directo.

Porque si, Feliz día de tu muerte viene siendo un sucedáneo de Atrapado en el tiempo pero en pobre (no en presupuesto, sino en calidad) y a la que se le ha intentado buscar un elemento diferencial que es el terror. O algo parecido al terror, porque más allá de un par de intentos de sustos de lo más tópicos, de terror tiene bien poco y opta bastante más por la comedia.

Hay que reconocer que la película es bastante entretenida y cumple su objetivo sobradamente, algo a lo que ayuda su corta duración. Sin embargo, durante todo su desarrollo, es imposible sacarse de encima el tufillo a refrito de la gran obra de Harold Ramis trasladada al ambiente universitario con los aquetípicos personajes propios de ese entorno.

Como valor a tener en cuenta diré que aunque toda ella es bastante previsible, su giro final me cogió por sorpresa, aunque más que por originalidad y por méritos propios fue porque me pilló en modo relax de dar ya por supuesto todo lo que iba a pasar. Fallo mío, ganancia del film.

El reparto es bastante sosillo en líneas generales y carece de caras conocidas. Como mucho, algunos reconoceréis a la actriz Ruby Modine, a la que hemos podido ver en la serie Shameless. Nada que vaya a pasar al recuerdo.

En fin, una película que cumple si queréis pasar una tarde entretenida pero no le pidáis más.

Lo mejor: Es entretenida. Algún gag cómico aislado. Su giro final, si te pilla de sorpresa.

Lo peor: Casi toda ella es un refrito de Atrapado en el tiempo a la que, por cierto, tienen la osadía de mentar en la última escena rompiendo en parte el sentido de ciertas cosas que suceden. Las interpretaciones son más bien modestas.

Nota: 5,5/10 

La frase: "¿Vas a dejar de mirarme como si me hubiera cagado encima de tu madre?"


martes, 26 de junio de 2018

"EL EXORCISTA": Repaso a la segunda temporada



Hoy me toca analizar la segunda temporada de una serie que, lamentablemente, ya sabemos que no tendrá una tercera temporada. Fox, en su masacre de este año, ha decidido cancelar una serie que, si bien es cierto que tuvo una primera temporada con unos inicios muy cuestionables, supo ir creciendo poco a poco hasta ofrecernos un final de temporada muy bueno y prolongó ese crecimiento hasta esta segunda temporada, temporada que ha sido muchísimo mejor que la anterior y que me ha dejado muy buen sabor de boca. 
Una lástima que se haya quedado ahí y no le hayan dado más oportunidades.

Nos encontramos ante una temporada completamente diferente a la primera. Con la historia principal de la primera entrega completamente cerrada, mantenemos a los dos personajes principales interpretados por Alfonso Herrera y Ben Daniels y a un par de secundarios, pero el grueso del reparto es completamente nuevo y la trama también, estando casi totalmente desligada de la anterior, lo que me ha parecido un gran acierto para darle un nuevo aire a la serie.

Al contrario de lo que pasaba en la primera temporada, este segundo "capítulo" empieza con un nivel muy alto desde el principio y sabe mantenerlo hasta el final. No voy a decir que no hay algunos momentos aislados en los que el ritmo narrativo se resiente un poco pero, en general, nos encontramos ante una temporada muy completa y muy interesante.


Además de contar con una buena historia y un buen guión, la incorporación de John ChoBrianna Hildebrand ha resultado un gran acierto, así como mantener la trama de intriga en El Vaticano, que será la única trama que se nos quede a medias con la cancelación de la serie.

A pesar de su corta duración, todo el argumento está perfectamente desarrollado y nos permite profundizar más en los personajes. Además, cuenta con un par de giros en las historias que la hacen aún más interesante y nos invitan a no despegarnos del televisor hasta concluir la temporada.

En fin, una serie que ha sabido evolucionar, crecer y mejorar y que pienso que todavía podría dar para mucho más pero que, por desgracia, no tendrá esa oportunidad. Nos queda la opción de volver a disfrutar otra vez de estas dos temporadas que, desde luego, saben a poco.

domingo, 22 de abril de 2018

"UN LUGAR TRANQUILO": Crítica de cine en pocas palabras



¿Conocéis ese refrán que dice que en el país de los ciegos, el tuerto es el rey? Pues esa es la explicación más plausible que he encontrado para el tremendo éxito que Un lugar tranquilo ha tenido allende los mares y también está teniendo por estas latitudes.
Aquí en Galicia solemos decir que O que nunca tivo nada, e agora ten un porquiño, anda todo o día, currichiño, currichiño, lo que aplicado a esté caso concreto se traduce como que estamos tan faltos y deseosos de ver buen cine de terror que todo aquello que esté un poco por encima de la ingente cantidad de bodrios y producciones de serie B que nos invade los últimos tiempos, lo veneramos como si de ello dependiese la salvación de nuestras almas.

No se trata de que Un lugar tranquilo sea mala buena película, pero buena tampoco puedo decir que sea. Es aceptable, simple y llanamente. Tiene un inicio genial y su premisa es más que interesante, pero su desarrollo está lleno de lagunas que exigen demasiada complacencia por parte del espectador para aceptar las, demasiado a menudo, cuestionables decisiones de los personajes, las cosas que suceden sin motivo aparente y las situaciones poco verosímiles a pesar de encontrarnos ante una cinta de terror fantástico.

Aún así, la película cuenta con varios momentos brillantes y un final genial, aunque no es suficiente para poder decir que nos encontramos ante una gran cinta del género.

Ya fuera de lo que es la propia historia, en el apartado interpretativo nos encontramos con un reparto solvente en el que destaca la siempre impresionante Emily Blunt. Recordemos, además, que el actor protagonista, John Krasinski, también dirige el film.

A nivel técnico, la película destaca por su cuidada ambientación, un trabajo de fotografía magnífico y un grandísimo trabajo con el sonido, algo a destacar e una cinta en la que el silencio es casi un personaje en sí mismo.

Lo mejor: El principio y el final. La idea básica de la historia. Su tramo final es emocionante, lo mejor de la cinta. Emily Blunt. Su tratamiento del silencio.

Lo peor: Exige que el espectador pase por alto demasiadas cosas que no acaban de tener sentido, especialmente en lo que se refiere a las decisiones de los personajes. Su primera mitad me resultó demasiado lenta, esto no sería malo en sí mismo si no fuera porque dicha lentitud no ayuda a generar tensión.

La frase: "¿Quienes somos, si no podemos protegerlos?"

Nota: 6/10

martes, 24 de octubre de 2017

"ANNABELLE: CREATION": Crítica de cine en pocas palabras



Hace ya tiempo que el manido dicho cinematográfico de que "Segundas partes nunca fueron buenas" ha dejado de ser aplicable como norma para pasar a convertirse en una excepción a la misma. Está claro que, en gran parte, esto se debe a que nos encontramos en un momento en el que muchas películas ya no se planean como entes individuales a los que, en caso de éxito, se les intenta sacar partido en forma de improvisadas secuelas. Ahora los estudios planean trilogías o tetralogías desde un principio, lo que hace que, la mayoría de las veces, la primera entrega no sea la mejor y sirva más de introducción que otra cosa.

En realidad desconozco si este es el caso de Annabelle: Creation, precuela de Annabelle y que viene a expandir un poco más ese universo de los Expedientes Warren (The Conjuring y El caso Enfield) creado por James Wan y al que, además de estos dos spin-of sobre la diabólica muñeca, se le unirá en breve La monja, a la que se le hace un guiño en un momento de Annabelle: Creation. Esto empieza a parecerse al Universo Cinematográfico de Marvel con todas las películas conectadas entre sí.

Pero volvamos a lo que nos ocupa, Annabelle: Creation es uno de esos casos en los que, una precuela supera con creces a su predecesora, lo que no implica que sea un peliculón ni mucho menos, solo digo que es mejor que la primera. Al menos resulta más entretenida. Algo que también pasaba en la duología de Ouija y Ouija: El origen del mal, dónde la segunda, precuela de la primera, resultaba de una factura bastante mejor que la original.

Siguiendo con este pequeño juego de conexiones, os comento que una de las cosas que más me ha gustado de Annabelle: Creation ha sido una de sus protagonistas, Lulu Wilson que, curiosamente, era también lo más destacado de Ouija: El origen del mal. La chiquilla parece estar haciendo un master en terror ya desde niña, pues además de estas dos películas también aparecía en Líbranos del mal y está preparando una serie sobre una casa encantada: The Haunting of Hill House. 
No le anda a la zaga en cuanto al nivel interpretativo su compañera de reparto, Talitha Bateman, que hace doblete en cartelera ya que también podemos verla en Geostorm.

La propuesta de la película no tiene nada de original al igual que la forma de plasmarla. Los recursos habituales en el cine de terror de calidad media-baja, un reparto solvente pero sin nada que destaque y una fotografía y montajes planeados para confundir al espectador con sombras, siluetas borrosas y subidones de volumen para que nadie se duerma. Todo en ella es previsible y nada hay que pueda inquietarnos en ningún momento, así como una resolución torpe y facilona aunque, eso si, perfectamente enlazada con el inicio de la primera película para dotar al conjunto de una perfecta continuidad.

Nada nuevo bajo el sol. Pero, como decía antes, entretenida que es lo que esperaba de ella y que es algo que no tenía la primera entrega.

Lo mejor: Entretiene y cuenta con un par de escenas interesantes. La forma de enlazar la historia con la de la primera película. Las dos actrices más jóvenes.

Lo peor: No aporta absolutamente nada al género. Es tremendamente predecible.

Nota: 5,5/10

La frase: "Perdóname Padre, porque voy a pecar"


Ficha en IMDB: http://www.imdb.com/title/tt5140878