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miércoles, 7 de noviembre de 2018

"LA MALDICIÓN DE HILL HOUSE": Series en pocas palabras



Los que están acostumbrados a ver series de Netflix saben sobradamente que las producciones del gigante del streaming no suelen circunscribirse a un único género o estilo cinematográfico, sino que suelen ser una amalgama de géneros combinados con más o menos acierto. La maldición de Hill House no es una excepción, así que no nos encontramos ante una serie de terror propiamente dicha, sino ante una historia que mezcla el terror más clásico y el drama familiar más costumbrista para dar lugar a un inmenso puzle, un entramado de historias con un sorprendente desenlace.
Aunque la serie toma como base el libro de 1959 La madición de Hill House de Shirley Jackson, la historia de la serie difiere bastante del material original.

Al igual que todas las grandes producciones de Netflix, la serie está rodada con muy buen gusto y es técnicamente impecable, con una magnífica ambientación, una dirección artística excepcional en la que se tiene en cuenta cada detalle y un trabajo de fotografía y edición realmente dignos de elogio. Todo parece calculado al milímetro y cada elemento que vemos en pantalla tiene su significado y su importancia para la historia aunque no lo parezca en un primer momento; absolutamente nada se ha dejado en manos del azar, algo de lo que seremos conscientes a medida que avanza la trama. Sus excepcionales planos-secuencia (hay un capítulo que está rodado casi exclusivamente con esta técnica), sus delicadas y estudiadas transiciones entre las dos líneas temporales en las que transcurre la historia y su buen tiento a la hora de optar por sugerir más que por mostrar hacen de ella una de las mejores y más inteligentes series del año sin lugar a dudas.



Sin embargo, lejos de ser perfecta, La maldición de Hill House cuenta con varios elementos negativos que la lastran en muchos momentos haciendo que el espectador pueda llegar a aburrirse y desengancharse de la historia. La narrativa es bastante lenta y, aunque en algunos momentos esto es positivo porque intensifica la incertidumbre y crea un calma tensa, en otros hace que nos aburramos porque, es imposible que todas las historias que nos cuentan nos interesen por igual. (Cada personaje cuenta con un capítulo entero dedicado a él casi en exclusiva y no todos tienen la misma duración)

Por otro lado, la selección de actores no ha sido muy afortunada y lamentablemente muchos de ellos no están a la altura de lo que cabría esperar; Henry Thomas (si, el Eliott de E.T.) es muy mal actor, igual que Elizabeth Reaser. Los registros de Michiel Huisman son bastante limitados y aunque tenía buen recuerdo de Carla Guguino en otros trabajos, aquí no da la talla y no me he creído su papel en casi ningún momento.
Curiosamente son los intérpretes menos conocidos y algunos de los actores infantiles los que ofrecen un mejor trabajo interpretativo.



En cuanto a la trama en sí misma, como decía al principio, se aleja bastante del libro en el que se basa aunque mantiene los nombres de los personajes y algunos pasajes. La serie mantiene un nivel muy alto mientras el combinado entre terror y drama es equilibrado y va de la mano. Es en los momentos en los que se vuelca hacia el drama familiar cuando más cojea y pierde gran parte de su encanto, especialmente en los dos últimos episodios, donde cabría esperar un poco más de intensidad para rematar la historia. Sí, pegaremos algunos botes en nuestro asiento, pero no será esa la tónica habitual en la serie.

En fin, nos encontramos ante una gran serie, muy recomendable, no solo para los amantes de las historias de fantasmas, sino para aquellos a los que satisfaga una historia bien trazada, que les haga pensar, que les deje intrigados y con ganas de más al final de cada capítulo y que estén dispuestos a hacer ciertas concesiones en aras de disfrutar de un buen espectáculo.




Nota: 7,5/10

lunes, 5 de noviembre de 2018

"LA NOCHE DE HALLOWEEN (1978)": Crítica de cine en pocas palabras



Aunque es muy probable que ya hubiera visto la primera Halloween durante mi adolescencia (cuando mi pasión por el cine de terror comenzó a desarrollarse y yo y mis amigos nos saltabamos las clases en el instituto para irnos a mi casa a ver películas como Pesadilla en Elm StreetPoltergeist o La Profecía) la verdad es que no guardaba absolutamente ningún recuerdo de ella. Nada. En caso de que hubiera llegado a verla en algún momento, La noche de Halloween no había dejado ninguna huella en mi, lo cual no parece buena señal.

Y la verdad es que vista ahora, cuarenta años después de su estreno, la película no me ha parecido nada del otro mundo y creo que no ha envejecido nada bien.

Entiendo que en su momento revolucionara el cine de terror, más concretamente el subgénero conocido como slasher, y que se haya convertido en un referente y en una saga de éxito con recurrentes entregas y revisiones. Que convirtiera a Michael Myers en uno de los grandes monstruos del cine. Que sirviera de pistoletazo de salida para convertir a una jovencísima Jamie Lee Curtis en La reina del grito y que se pusieran de moda las películas con asesinos en serie misteriosos.
Sin embargo, La noche de Halloween no me parece una buena película, sino una más.

Creo que propone cosas interesantes, como su atrevimiento de que gran parte de la acción transcurra a plena luz del día, que no trate de ocultarnos al villano y que este sea un personajes hierático y calculador, del que no sabemos exactamente qué esperar en cada momento ni sus motivaciones para hacer lo que hace.

Pero, a mi entender, la película cuenta con varios errores de bulto, no en el propio guión, sino más bien como está rodada. Si tomamos como ejemplo el fascinante plano secuencia que abre la película, nos encontramos con varios de estos errores, aunque tal vez llamarlos errores sea un error en sí mismo pues quiero pensar que todo estaba perfectamente planificado para engañar y sorprender al espectador y que Carpenter no caería en semajantes fallos de principiante. Pero son cosas que chirrían demasiado y ya me lastraron el visionado del resto de la cinta.

En fin, un clásico de obligado visionado, más por lo que supuso para un género que por su calidad intrínseca.

Lo mejor: Todas sus innovaciones al género. La banda sonora. El  icónico villano.

Lo peor: Cuenta con varioes errores, especialmente al inicio del film. Algunos de los actores son bastante flojitos (y el doblaje no les ayuda en absoluto). Le falta algo más de intensidad. Es muy previsible.

Nota: 5,5/10

La frase: "No es un hombre"


viernes, 2 de noviembre de 2018

"BOHEMIAN RHAPSODY": Crítica de cine en pocas palabras



Bohemian Rhapsody es una de las películas que esperaba con más ansias este año. Como fan de Queen y por los adelantos que hemos ido viendo desde que se anunciara la película, tenía las expectativas por las nubes y, afortunadamente, estas se han visto cumplidas; la película es exactamente lo que esperaba de ella, ni más ni menos, tanto en las cosas buenas como en las malas.
Si sois fans de Queen y de la buena música, dificilmente saldréis decepcionados de la sala.


El film es un auténtico chute de adrenalina. Es intensa y vibrante y se pasa en un suspiro. La experiencia de Bryan Singer dirigiendo cine de acción se nota en su espectacular montaje y su cuidada fotografía y puesta en escena, algo a lo que por supuesto ayuda su magnífica selección musical.

Las interpretaciones de los cuatro protagonistas son magistrales, potenciado esto por el asombroso parecido que han conseguido con las caracterizaciones, especialmente la de Gwilym Lee, que parece un auténtico clon de Brian MayRami Malek lo borda como Mercury y no sería de extrañar que le cayeran algunas nominaciones a los Globos de Oro o los Oscar ya que, además de ser un auténtico icono en todo el mundo, el tipo de papel es muy del gusto de los academicos. Los movimientos, los gestos, las posturas... parece que estemos viendo al mismísimo Freddie retornado de entre los muertos.

Prácticamente todos los grandes temas del grupo suenan durante la película y realmente solo he echado en falta algunos temas pertenecientes a discos posteriores a 1985.

Detalles como que hayan incluído "Who wants to live forever?" (la canción es posterior a la época que se trata en el film) a pesar de que en la película no se menciona absolutamente nada de la relación de la música de Queen con el cine (Flash Gordon y Los Inmortales), el guiño a Montserrat Caballé o que en un momento dado suene "Sultans of swing" de Dire Straits le dan un plus de emotividad a la película para los fans y aquellos espectadores un poco más conocedores de la trayectoria de Queen.


En la parte negativa, la película cuenta con unos saltos temporales brutales que le restan algo de continuidad a la historia. Personalmente se me ha quedado corta y he echado de menos, por ejemplo, que tocara los últimos años de vida de Mercury (la historia que nos cuentan solo abarca hasta el concierto del Live Aid en 1985 y Freddie falleció en el 91) o su relación con otros músicos. A pesar de sus dos horas y media de duración, la película pasa de puntillas por muchos pasajes de la vida del cantante pero no llega a profundizar demasiado en la mayoría de ellos, dejándonos con un sabor agridulce y la sensación de que no nos lo están contando todo.
Entiendo que la historia de Freddie Mercury y de Queen es demasiado dilatada para contarla en una sola película, pero puestos a pedir, me habría gustado que se hubiera profundizado más. Además, aunque es una gozada y un detallazo que nos muestre casi íntegramente la actuación de Queen en el Live Aid, tal vez habría sido preferible dedicar parte de esos minutos a otras cosas que se quedaron en el tintero.

Por otro lado, como era previsible, la película sigue la estructura estándar para este tipo de cintas biográficas de orígenes-despegue-auge-caída-redención y no arriesga por buscar un camino algo más original para desarrollar la trama.

Lo mejor: La interpretaciones, especialmente la de Malek, y los increíbles parecidos de los personajes.La música. Suenan todos los grandes temas de la banda y es tan amena que no te enteras de su larga duración. La recreación del Live Aid. Es muy equilibrada tocando varios palos como el humor, el drama, el músical, la acción...

Lo peor: Se deja fuera muchos pasajes de la vida del artista y pasa de puntillas sobre otros. Tiene saltos temporales bastante bruscos y a veces es dificil situranos en la historia cronológicamente, dando incluso la sensación en un par de momentos de que hay temas que no están ubicados temporalmente en el momento histórico al que corresponden, aunque también puede ser que se hayan tomado determinadas licencias.

Nota: 7,5/10

La frase: "¿Y si no me queda tiempo?"




Ficha en IMDB: https://www.imdb.com/title/tt1727824/

miércoles, 24 de octubre de 2018

"VENOM": Crítica de cine en pocas palabras



Para ser sincero, nunca he sido un gran lector de cómics, así que no soy un gran conocedor del personaje protagonista del film que hoy me ocupa. Tal vez por ello, Veneno nunca me ha parecido un personaje demasiado interesante más allá de su papel como villano en las historias de Spiderman. No olvidemos que, en el fondo, el personaje nació siendo un simple traje del superhéroe arácnido, así que cuando escuché que se preparaba una película (ahora posible trilogía) sobre dicho personaje mis dudas sobre dicho proyecto eran muchas.

Y la verdad es que no me equivoqué demasiado. Si bien es cierto que la película es bastante entretenida y está siendo un gran éxito de taquilla, no lo es menos que la historia que nos cuenta no tiene una pizca de originalidad, está mal desarrollada (posiblemente debido a los evidentes tijeretazos que ha sufrido en su montaje final) y arriesga poco o nada con un personaje que parece que podría dar mucho de sí en su ámbito original pero que en solitario queda un poco desangelado. La historia está llena de agujeros y cosas que no encajan y así es difícil que el espectador se crea todo lo que pasa.

Además, Sony se ha encargado de desligarse completamente de las historias originales del personaje interpretado por Tom Hardy obviando cualquier tipo de referencia a Spiderman o su universo. Es más, han eliminado la característica araña blanca del pecho de Venom, una de las señas de identidad del simbionte, ligado a sus orígenes como enemigo de El Hombre-Araña.

Como digo la película es entretenida y divertida y te hace pasar un buen rato gracias a sus componentes de acción y humor, aunque no brilla ninguno de los dos campos. Las escenas de acción y efectos especiales suceden casi todas de noche y en la más absoluta oscuridad, lo que nos impide apreciar la acción debidamente y por momento solo vemos manchas borrosas que se mueven por la pantalla. En cuanto al humor, queda claro desde el primer momento que los responsables ha querido nadar y guardar la ropa y eso nunca da buen resultado; han querido seguir la senda marcada por Marvel con Deadpool empleando un tipo de humor vasto, deslenguado y gamberro, pero no han querido arriesgarse a que les subieran la clasificación por edades (igual que sucedió hace poco con Predator) y se han quedado a medias, por lo que el resultado chirría bastante.

Lo mejor: Es entretenida y amena. Tom Hardy convence con su interpretación, como de costumbre.

Lo peor: El guión hace aguas en muchas ocasiones, se notan los cortes en el montaje y el humor es un quiero y no puedo en muchos momentos. Tampoco me ha gustado cómo han intentado alejarse de los orígenes del personaje y la forma de representarlo cuando tienen que interactuar Venom y Eddie no me acaba de convencer.

Nota: 6/10

La frase: "Ojos, pulmones, páncreas... tantos aperitivos y tan poco tiempo"


lunes, 15 de octubre de 2018

"HA NACIDO UNA ESTRELLA (2008)": Crítica de cine en pocas palabras



Nos encontramos nada menos que ante la cuarta versión de esta historia llevada al cine por primera vez en 1937 y cuya película más popular quizás sea la del año 1976 protagonizada por Barbra Streisand y Kris Kristofferson. Aunque la del año 54 con Judy Garland y James Manson también es muy conocida y apreciada.

Evidentemente, con estos precedentes, el listón estaba bastante alto y había muchas expectativas depositadas en esta nueva visión de la historia, interpretada por Lady Gaga y Bradley Cooper, quien también dirige y co-escribe el guión. Y, como suele ser habitual cuando la expectativas son altas, es muy difícil que la película cumpla con lo esperado.

La verdad es que la cinta está disfrutando de un relativo éxito comercial y de crítica, sin embargo personalmente no me ha convencido del todo y creo que hay muchas cosas que no funcionan a pesar de las buenas interpretaciones de los protagonistas.

Para empezar, considero que cuenta con una duración excesiva, totalmente innecesaria e injustificada para la historia que está contando, una historia llena de tópicos y lugares comunes que pocas novedades aporta para que la trama resulte interesante. Las manidas críticas a la industria de la música y esa visión tan generalizada del músico devorado por las drogas y el alcohol son temas que se han repetido hasta la saciedad. Además, aunque en líneas generales cuenta con un buen trabajo de fotografía y montaje, Cooper hace un uso excesivo de la cámara al hombro que, en ocasiones, resulta molesto.

En cuanto al apartado musical, la cinta cuenta con algunos temas realmente buenos y pegadizos (raro sería que el tema Shallow no ganara este año el Oscar a la Mejor Canción Original. La nominación la doy por garantizada) pero son pocos ya que a medida que la protagonista se ve absorbida por el mercado y la transformación de su música en pos de su comercialización, la calidad de esta cae en picado, además de cambiar radicalmente de estilo, pasando del rock suave con tintes country a la música tecno prefabricada y sin personalidad. En esto es fácil sentirse identificados con Jack, el personaje de Cooper, que cae en el desencanto al ver como su pupila se vende a la industria y abandona poco a poco su identidad como autora.

Por último, en cuanto a las interpretaciones, aunque me han gustado mucho, he tenido la sensación permanente de estar viendo a Lady Gaga y no a Ally. Y no es que ella lo haga mal, todo lo contrario, de hecho no me extrañaría una nominación a Mejor Actriz para ella, pero no he conseguido despegarme de su faceta como estrella de la música. Aunque tal vez haya sido problema mío. No sé.

En fin, un film que no pasará a la historia y que, aunque es disfrutable y una buena actualización de la trama a los nuevos tiempos, no me ha parecido una película inolvidable.


Lo mejor: Las interpretaciones. Algunos de los temas musicales. La química entre los protagonistas.

Lo peor: Su larga duración. La cámara en mano. Su escasa originalidad. El detalle del local de drags es un guiño a los fans de Gaga, pero no acaba de encajar bien en la película. Los subtitulos en la versión española son un auténtico desastre. Ya no es que varíen un montón de lo que realmente están cantando, sino que además unas canciones están subtituladas, otras no, otras a medias...

Nota: 6/10

La frase: "La música son ocho notas dentro de una octava. Eso es todo."


 
Ficha en IMDB: https://www.imdb.com/title/tt1517451/

jueves, 11 de octubre de 2018

"ALIEN VS. PREDATOR 2: REQUIEM": Crítica de cine en pocas palabras



Siempre he sido defensor de Alien Vs. Predator porque, como expliqué en su crítica, creo que es una propuesta bastante interesante y solvente que consigue de manera bastante acertada y coherente fusionar tres universos diferentes: el de los Alien, el de los Depredadores y el humano, independientemente de que esté mejor o peor desarrollada.

Sin embargo, esta secuela es harina de otro costal y no hay por dónde cogerla. Realmente tiene muy poco que se aproveche y lo único que aprecio de ella es que, por fin, veamos a los xenomorfos desenvolverse a pierna suelta en nuestro planeta. Eso y la idea de los híbridos, que es interesante aunque esté poco aprovechada y que el film nos niegue en todo momento la posibilidad de verlos claramente y ante una buena luz. 
Todo transcurre en la oscuridad y entre sombras. Las secuencias de acción son, a menudo, simples borrones que se mueven por los escenarios haciendo mucho ruido e intentado sobresaltar al espectador. Escenarios que, por cierto, en un derroche de imaginación, han intentado que recuerden lo máximo posible a los ambientes originales de cada film (por ejemplo, las estrechas, largas, oscuras y húmedas alcantarillas que, a poco que nos esforcemos, harán que sintamos que hemos vuelto a la Nostromo.)

Además, a pesar de ser una cinta de ciencia ficción y terror con toques de acción, que es lo que predomina en ambas sagas, Alien Vs. Predator 2 es, durante gran parte de su metraje un slasher teen en toda regla que cumple religiosamente con todos los cánones del género (jovenes con pocas luces, sangre y visceras, decisiones y situaciones absurdas, el héroe a la fuerza, tontadas pseudo-adolescentes...)

En fin, una cinta completamente prescindible que solo deberían ver aquellos que sientan un apego nulo por las sagas originales o los que estén dispuestos a sacrificarse por "completacionismo".

Lo mejor: Un par de ideas aisladas. Que, a pesar de su final abierto, nadie se haya atrevido a rodar una tercera entrega.

Lo peor: Prácticamente todo. El guión en sí mismo no hay por dónde cogerlo y su ejecución en pantalla le hace justicia sin duda.

Nota: 2/10

La frase: "¿Lo ves? No hay ningún monstruo"



Ficha en IMDB: https://www.imdb.com/title/tt0758730


miércoles, 19 de septiembre de 2018

"ALIEN VS. PREDATOR": Crítica de cine en pocas palabras



Siempre he considerado la duología Alien Vs. Predator más como parte de la saga Depredador que como parte de la saga Alien, sobre todo porque el papel de los aliens se limita a ejercer de animales para ser cazados y no se aporta nada nuevo a su historia o mitología partícular más allá de que la corporación Weylan Enterprises esté envuelta en los acontecimientos de está película y que el mismísimo Charles Weyland, interpretado por Lance Henriksen  (el  mismo actor que interpretó al androide Bishop en la saga de los Xenomorfos y junto a Bill Paxton, los únicos actores en haber sido asesinados por un Depredador, un alien y un Terminator) aparezca en ella. Como curiosidad, son las únicas películas en las que los aliens se sitúan en nuestro planeta.

En cambio si que hace aportaciones importantes a la mitología de la raza depredadora y la enlaza con la propia mitología humana en una trama que, aunque es evidententemente fantasiosa, tiene coherencia con la historia de las tres razas, lo que le da un tremendo valor a esta película que ha estado históricamente infravalorada.

La idea de unir a ambas razas en un mismo entorno nace en los cómics de Dark Horse en 1989 y posteriormente fue adaptada al mundo de los videojuegos en 1994 antes de que Paul W. S. Anderson escribiera y dirigiera esta primera adaptación al cine, tras comprobar el año anterior el gran éxito comercial que había tenido el otro gran crossover del cine de principios del 2000: Freddy contra Jason.

La cinta es tremendamente entretenida y un auténtico festival de efectos especiales con una ambientación bastante cuidada e interesante y en la que lo de menos son los actores y personajes humanos. Lo realmente divertido es ver cómo se dan estopa las dos razas alienigenas y descubrir cosas nuevas sobre los Depredadores.

Lo mejor: Ver a dos de las razas alienígenas más famosas del universo enfrentadas por fin. La trama es interesante. Todo el tinglado que tienen montado los Depredadores para sus fines partículares. Aporta cosas interesantes a la mitología de los Depredadores.

Lo peor: El guión es flojito. Los humanos se limitan a servir la introducción a la historia para pasar a ser carnaza después, dando lugar a situaciones bastante absurdas. No se ha sacado toda la chicha posible en los enfrentamientos directos.

Nota: 6/10

La frase: "Gane quien gane, nosotros perdemos" (No se cita en la película pero era la frase promocional y siempre me ha gustado mucho)



sábado, 15 de septiembre de 2018

"PREDATOR": Crítica de cine en pocas palabras



Por definición, las películas de ciencia ficción exigen por parte del espectador cierta complicidad y predisposición a aceptar como posibles cosas que en otras circunstancias no aceptarían. Si además se trata de una película de ciencia ficción "con bichos" pues la cosa se convierte casi en un salto de fe.
Y luego está Predator, que exige por nuestra parte mucha benevolencia creyente o (es lo que deberíais hacer) que nos olvidemos de lo que sabíamos hasta ahora de la saga de los Depredadores y que abramos nuestras mentes a la fiesta que ha preparado Shane Black para revitalizar una franquicia que dificilmente volverá a ser la misma después de esto.

Hay dos formas de afrontar Predator: la primera es como una nueva entrega de una saga clásica, muy querída y con millones de seguidores. Si nos centramos en este enfoque, la película es un auténtico desastre. Tiene un comienzo prometedor pero a medida que avanza se aleja en estilo y forma del resto de películas de la saga y se convierte en una broma con muy poca gracia de la que apenas se pueden rescatar algunas ideas interesantes. Cuenta con demasiadas novedades sacadas de nose sabe dónde y pierde su tono serio. 

La segunda opción es aceptar que esto no es una nueva entrega de la saga Depredador, sino que es algo más próximo a los crossovers con Alien; mucha acción, muchas visceras y sangre, mucho humor verborreico que la mayoría de las veces solo hace gracia por su absurdez y muchas situaciones tan estrambóticas y rocambolescas que no pueden menos que arrancarnos una carcajada y dejarnos llevar por este inclasificable festín que se ha sacado de la manga Shane Black y que, si no me equivoco demasiado, será el comienzo de una nueva franquicia con los Depredadores como protagonistas. Parece que Black, que por cierto tuvo un pequeño papel en la primera película e incluso colaboró aportando sus cosillas al guión, ha tenido carta blanca para dar a la franquicia un nuevo enfoque de cara al futuro.

En cuanto a los actores, poco puedo decir, todos cumplen sobradamente en unos papeles que tampoco suponen un esfuerzo actoral excesivo. Cabe destacar al pequeño Jacob Tremblay, que se está especializando en interpretar a niños con todo tipo de problemas. Y me gustaría decirle al director de casting que, con todos mis respetos para Olivia Munn, no puedes tener en tu reparto a Yvonne Strahovski y darle solo dos escenas y cuatro frases. Esta mujer tiene que tener un protagonista sí o sí.

Evidentemente, a nivel técnico la película cumple con lo esperado, con una buena dosis de efectos especiales, buen sonido y un montaje adecuado para que el ritmo no decaiga durante todo el metraje.


Lo mejor: Es muy entretenida y aporta una visión diferente de un universo ya conocido. A nivel audiovisual es muy espectacular.

Lo peor: Se aleja del resto de la saga y en su segunda mitad la cosa se va de madre mucho, pero mucho. El final. El humor simplón y chabacano hace gracia un rato, luego se hace pesado. Demasiados elementos que actúan por cuenta propia. El Deus Ex Machina aparece cada 15 minutos.

Nota: 6/10

La frase: "Lo peor de el fin de los tiempos es que nunca lo es"


viernes, 14 de septiembre de 2018

"PREDATORS": Crítica de cine en pocas palabras



A pesar de ser una saga consolidada, con solera y con millones de fans, las entregas de Depredador son pocas y bastante espaciadas en el tiempo, si no tenemos en cuenta las dos entregas de su enfrentamiento con los Xenomorfos. Entre las dos primeras entregas pasaron tres años y luego hubo que esperar la friolera de veinte años, hasta 2010, para que llegará el estreno de esta Predators.

Tras tantos años de espera, con todos los avances que hubo en cuanto a tecnología audiovisual, con un reparto plagado de rostros bastante conocidos y Robert Rodríguez como padrino del proyecto, todo hacia presagiar un regreso a lo grande de los alienígenas cazadores más famosos del universo. Sin embargo, la cosa se quedó en agua de borrajas pues, si bien el film empieza muy bien, con una premisa interesante (no original, pero aún así interesante) y un ritmo narrativo adecuado, a medida que va avanzando todo se va desinflado poco a poco hasta terminar en un previsible y anodino desenlace que hace todavía más intensa la sensación de ocasión perdida.

El hecho de buscar una nueva ubicación para desarrollar los acontecimientos de la historia podría dar mucho juego en muchas direcciones; sin embargo el director, un tal Nimród Antal cuyo bagaje como director no es precisamente de relumbrón, y los guionistas no han sabido o querido sacar partido a este gran recurso  que tenían entre manos y se han quedado en un pobre intento de hacer una copia de la primera película, con una trama simplona y con muy poco que contar.

Los actores, a pesar de ser gente con tablas y experiencia como Adrien Brody, Topher Grace, Alice Braga, Danny Trejo, Mahershala Ali o Lawrence Fishburne, no son suficiente baza para mantener el interés del espectador y, curiosamente aunque no tenga nada ver con él directamente, es justo con la aparición de Fishburne cuando la película empieza a ir cuesta abajo.

En fin, posiblemente estemos ante la peor entrega de la saga y, quizás sea este resultado el que haya hecho que hayamos tenido que esperar otros ocho años hasta llegar a la nueva entrega Predator, de la que os hablaré en la próxima entrada.

Lo mejor: La propuesta inicial es interesante. Las cosas que aprendemos nuevas sobre los Depredadores. Estretiene.

Lo peor: El guión es muy pobre y da mucha rabia que con una propuesta tan interesante no hayan sabido sacarle partido. Las escenas de acción están mal rodadas.

Nota: 4,5/10


jueves, 13 de septiembre de 2018

"DEPREDADOR 2": Crítica de cine en pocas palabras



Tras el tremendo éxito de Depredador, en 1990 nos llegó la inevitable secuela, aunque en esta ocasión sin el bueno de Swarzzie, que andaba metido en otros fregados, y un nunevo director, Stephen Hopkins, que venía de dirigir Pesadilla en Elm Street 5. Para sustituir a Arnold, se trajeron directamente desde Arma Letal a Danny Glover y Gary Busey, para que prolongaran un poco más su enfrentamiento, y a ellos se unieron María Conchita Alonso y Bill Paxton, el único humano que puede presumir de haberse enfrentado a un Depredador, un Alien y un Terminator; y no contento con ello, luego se dió una vuelta por el Titanic tras haber sobrevivido a unos cuantos tornados. Un crack el tío. La banda sonora volvería a estar a cargo de Silvestri.

Esta segunda entrega de los extraterrestres de las rastas cuenta con un guión un poco más elaborado y complejo, lo que no quiere decir que sea mejor, cuya mayor novedad es el cambio de localización, trasladando la caza desde la jungla centroamericana al terreno urbano de Los Angeles, algo que aumenta bastante las posibilidades de estrategia en este juego del gato y el ratón al que juegan el Depredador y el policía interpretado por Glover. El nexo con la primera película es meramente testimonial si exceptuamos al monstruo protagonista. Simplemente se menciona de paso lo sucedido en la primera película y ya.

Pero por encima de eso, lo interesante del film es que nos proporciona mucha más información y nos ayuda a conocer mejor a los verdaderos protagonistas de la historia, los Depredadores (lo mismo sucedía en la saga Alien, donde en la primera película apenas sabíamos nada del alienígena y en Aliens El Regreso, sería donde descubriríamos cosas sobre su raza, su estructura social, su anatomía, etc.). Descubriremos que los Depredadores tienen un amplio abanico de armas más allá del consabido láser, veremos el interior de una de sus naves y descubriremos que siguen una espécie de código de honor, las razones para la caza y que llevan visitando la Tierra desde hace mucho, mucho tiempo (Algo que se explorará en profundidad en los spin of /crossovers con Alien). 

Sinceramente, a pesar de no estar tan bien considerada como la primera, creo que se trata de una más que digna secuela que está a la altura de la cinta original y que, en algunos aspectos incluso la supera.

Lo mejor: Todo lo que descubrimos sobre la raza alienígena. El cambio de localización. Ver una cabeza de Alien entre los trofeos del Depredador.

Lo peor: A los personajes les falta el carisma del Teniente Dutch  de Swarzzeneger. La dirección cojea bastante y hay secuencias muy mejorables, como la que inicia la películoa o la secuencia del metro.

La frase: "No puedes ver los ojos del diablo, hasta que viene a por ti"

Nota: 6,5/10


miércoles, 12 de septiembre de 2018

"DEPREDADOR": Crítica de cine en pocas palabras



Corría el año 1987 cuando se estrenaba en la gran pantalla un film que quedaría marcado a fuego en la historia del cine, no por una calidad cinematográfica, sino por aportar al imaginario popular uno de los grandes monstruos del cine moderno: El Depredador, un cazarecompensas de origen extraterrestre que venía a sumarse al Olimpo de los Alien, Jason, Krueger, etc. para aterrorizarnos en nuestras pesadillas. ¿Quién no es capaz de reconocer hoy en día a estos seres por sus aterradoras mandíbulas, sus rastas, sus enormes garras o la atemorizante mira láser de tres puntos?

El director encargado de introducir al tierno bicho en nuestras vidas fue John McTiernan, que venía de dirigir su primera película, Nómadas, y que al año siguiente rompería la taquilla con el inicio de otra de las grandes franquicias del cine de acción, La jungla de cristal.

La película es una mezcla de géneros, que combina una vertiente de acción desenfrenada llena de disparos, explosiones y peleas cuerpo a cuerpo, con la ciencia ficción y el suspense, algo que viene dado por la naturaleza del Depredador y su capacidad para mimetizarse con el entorno resultando prácticamente invisible para sus víctimas. (algo heredado directamente de Alien, el octavo pasajero) lo que hace que contemos con unas escenas de sigilo que serán las que pongan el punto más tenso al proceso de caza. 


Protagonizada por un Arnold Swarzennegger en uno de los momentos más dulces de su carrera cinematográfica (venía de estrenar éxitos tan sonados como Terminador, El guerrero rojo, las dos Conan o Commando) la película contaba con una trama sencilla, dirigida especialmente al lucimiento de sus dos protagonistas: Arnold y el extraterrestre. Las líneas de guión son bastante pobres y los personajes sueltan en varias ocasiones frases con información que no se sabe muy bien de dónde sale o qué razonamientos siguen para llegar a ciertas conclusiones, pero no se lo vamos a tener en cuenta.

A pesar de que vista hoy en día los efectos especiales parecen anticuados y precarios, la película estuvo nominada al Oscar en ese apartado y la banda sonora compuesta por Alan Silvestri ganó varios premios aunque no llegó a competir por el hombrecillo dorado.

No voy a mentir, a pesar de gustarme la película no soy un gran fan de la saga Depredador, siempre he sido más de Alien, pero reconozco sus valores y su aportación de una de las bestias más icónicas creadas por Stan Winston.

Lo mejor: El acierto con el que combina diferentes géneros. El diseño del Depredador. Arnold desatado.

Lo peor: Los efectos especiales han envejecido mal. Las líneas de diálogo son muy pobres y la trama es bastante sencilla. Hay información que parece inventada por los personajes porque no queda claro de dónde la sacan.

Nota: 6,5/10

La frase: "No tengo tiempo para sangrar"

 


Ficha en IMDB: https://www.imdb.com/title/tt0093773/

domingo, 9 de septiembre de 2018

"LA MONJA": Crítica de cine en pocas palabras



Nueva decepción para los amantes del buen cine de terror, huérfanos ya desde hace muchos años, cuyo único alivio pasajero para nuestros anhelos fueron el "padre" (Expediente Warren) y la "madre" (Expediente Warren: El caso Einfeld) del film que hoy me ocupa, lo que hacía que lo esperaramos con expectativas de que pudiera aportar al género un poco del lustre perdido en las últimas décadas. Nuestro gozo en un pozo.

Recordemos que La Monja es el segundo spin of de la saga de los Expedientes Warren, tras la cuestionable Annabelle y su secuela,  Annabelle: Creation, algo más trabajada pero muy lejos ambas de la calidad de las cintas principales. El personaje de la monja, tenía bastante relevancia en el segundo capítulo de la saga y prometía ser un elemento más que interesante para desarrollar una película propia. 

Tras un comienzo impactante y prometedor, La Monja empieza a desinflarse lentamente, pero sin pausa, hasta convertirse en un producto del montón, en el que lo único realmente aprovechable es su ambientación y dirección artística. 
Del resto, poco podemos rescatar; la historia es simplona y sin interés, no nos proporciona casi información, sus giros argumentales son burdos y torpes y no sorprenden a nadie, los personajes son planos y sin desarrollar y sus únicos recursos para intentar asustar al espectador son los recurrentes sobresaltos con subidas de volumen que se ven venir a leguas salvo en dos escenas. Además, como suele suceder últimamente, algunas de las escenas destinadas a sorprender al espectador ya se han visto en los tráilers, con lo que dicho efecto hace mutis por el foro.

Para mas inri, el director tiene la osadía de incorporar varios alivios cómicos en el tramo final de la cinta, algo que te saca completamente de contexto en momentos clave. Para cualquier película de terror que se precie de serlo, esto no tiene cabida. No puedes pasar el trabajo de crear un ambiente, una tensión, algo parecido a una angustia en el espectador y echarlo por tierra con un par de chascarrillos malos. Sé consecuente, ahoga al espectador en sus miedos, no le des tregua. Eso es una película de terror. Los momentos cómicos pueden ser aceptables en el primer tramo de película, pero nunca en su desenlace.
En cuanto a los actores, poco puedo decir, tampoco es que tengan un gran material sobre el que trabajar, así que diré que aceptables sin destacar nada, aunque esperaba más de Taissa Farmiga, que ya tenía bastante experiencia en esto del terror.

En fin, aceptable para pasar el rato pues no aburre, pero polvora mojada como aporte al cine de terror.

Lo mejor: La ambientación, con sus estupendas localizaciones, sus cuidados decorados y el magnífico trabajo de sonido y banda sonora. Un par de buenas escenas aprovechables. Cómo enlaza con las otras cintas de la saga Warren.

Lo peor: Su absoluta falta de trama, desarrollo de los personajes o de algo que se parezca a una historia. La torpeza de Corin Hardy en el desenlace, incorporando chistes innecesarios, intentando meter con calzador tensión sexual no resuelta y sin llegar a explicar nada sobre el demonio.

Nota: 5,5/10

La frase: "Dios acaba aquí"




jueves, 30 de agosto de 2018

"PACIFIC RIM: INSURRECCIÓN": Crítica de cine en pocas palabras



Cinco años después de la llegada a nuestros cines de Pacific Rim, la película sobre monstruos y robots gigantes dirigida por Guillermo del Toro, nos llega su continuación en la que el director mexicano cede su puesto a un tal Steven S. DeKnight, que debuta como director para el cine tras haberse iniciado dirigiendo algunos capítulos de series televisivas como Daredevil o Smallville.

La película viene a ser más de lo mismo, contando como cabeza de cartel con John Boyega, uno de los actores al alza tras su participación en la saga Star Wars y la debutante Cailee Spaeny. El film repite las virtudes y defectos de la primera entrega aunque con dosis mayores de verborrea cuasi adolescente que, por momentos, satura y se hace bastante pesada además de provocar cierta vergüenza ajena.

La historia y el guión vuelven a ser bastante limitados y todo lo que sucede se encamina a un solo objetivo: el lucimiento del departamento de efectos visuales. Ahí sí que nos encontramos con el punto fuerte del film ya que podremos disfrutar de una auténtico festival de destrucción y peleas a lo bestia entre los super robots gigantes , los Jaegers, y los monstruos mastodónticos llegados desde la dimensión paralela que quiere destruir la Tierra, los Kaiju. Todo esto además aderezado con un diseño de producción muy cuidado que derrocha originalidad en muchos aspectos.

Y la verdad es que a eso se limita todo. Poco más hay que decir. La cinta cumple con su cometido de entretener y asombrar con sus virtudes audiovisuales y con algunos momentos cómicos aceptables para quitar tensión a los bochornosos momentos (pocos por suerte) en lo que pretende ponerse seria.

Lo mejor: El aspecto audiovisual. Es muy entretenida. Su diseño de producción.

Lo peor: El guión. 

Nota: 6/10

La frase: "La próxima vez que construyas un Jaeger, que sea más grande"


domingo, 12 de agosto de 2018

"MEGALODÓN (THE MEG)": Crítica de cine en pocas palabras



No hay formula mejor para reventar las taquillas en verano: superhéroes, animales prehistóricos, franquicias consolidadas, bichos descomunales o acción desenfrenada de las que se pasan el realismo por el forro. Pues bien, Megalodón cuenta con 3 de 5, o casi me atrevería a decir que tiene 4, porque al final, como nos tiene acostumbrados, Jason Statham parece un superhéroe en toda regla.

La película es la adaptación de una novela de Steve Alten, publicada en 1997 y la cual todavía no he leído, que nació al abrigo de la moda de recuperar animales prehistóricos extintos iniciada un par de años antes por un tal Michael Crichton y su Parque Jurásico. Los derechos para adaptar el libro al cine fueron comprados al poco tiempo de publicación del mismo, pero por diversos motivos (El estreno de Deep Blue Sea en su día fue uno de ellos) el guión ha estado dando tumbos de un lado para otro por todo Hollywood hasta que, por fin, hemos podido ver en la gran pantalla esta historia con el extinto tiburón gigante como protagonista.

La cinta es, más o menos, lo que se espera de ella: mucha acción, mucho espectáculo, efectos especiales por un tubo y momentos épicos para gloria de Statham. Eso sí, es mucho más light de lo esperado. No se ven tanta sangre y visceras como cabría esperar y, aunque intenta tener sus momentos humorísticos, estos son tan livianos que apenas consiguen arrancarte una sonrisa. Siendo el tipo de film que es, debería ser mucho más gamberro y no tomarse a sí mismo tan en serio.

He disfrutado con la vertiente de ciencia ficción, con toda la tecnología que se gastan los protagonistas de la película, con esos vehiculos subacuáticos que parecen auténticas naves espaciales y también me ha gustado que, a pesar de las lógicas limitaciones para usar diferentes escenarios, la película es bastante variada en ese aspecto y no nos da la sensación de que todo transcurra en una misma localización.

Jason Statham le acompañan Li Bingbing (que me ha encantado), Ruby Rose, Cliff Curtis y Masi Oka entre otros, además de la pequeñaja Shuya Sophia Cai, que le pone el toque tierno y simpático a la película.

En cuanto a la historia en sí misma, pues es basstánte típica y en lineas generales es previsible y se ve venir, aunque confieso que hay un giro a mitad de película que no me esperaba y me cogió por sorpresa.

En fin, una cinta recomendada para pasar un rato entretenido si os va este tipo de cine.

Lo mejor: Los efectos especiales. Algún giro inesperado. Es muy entretenida. La química entre Jason Statham y Li Bingbing. Sus guiños a clásicos del género.

Lo peor: Previsible. Menos gamberra y visceral de lo esperado. Le vendría bien más toques de humor. Que el Megalodón no sea aún más grande. No poder ver más el mundo submarino escondido en las fosas de Las Marianas (que por cierto, recuerda poderosamente a Pandora, de Avatar.)

Nota: 6,5/10

La frase: "Hay un monstruo ahí fuera... y nos está mirando"


viernes, 10 de agosto de 2018

"SHARKNADO 2: EL SEGUNDO" y "SHARKNADO 3: OH HELL NO!": Microcríticas




SHARKNADO 2: EL SEGUNDO

¿Recordáis aquella época en plenos años 90, durante nuestra infancia/adolescencia en la que nos íbamos al videoclub y alquilábamos las películas más cutres que encontrábamos para echarnos unas risas solo a costa de lo malas que eran? 
Pues la saga Sharknado viene siendo equivalente a aquello en nuestros días, solo que en casa. 
Y el canal SyFy, responsable de la producción de la saga, ha sabido sacarle partido y, desde hace unos años, cada verano contamos con una nueva y más absurda y alocada entrega de los tiburones voladores envueltos en tornados.

En esta segunda entrega, nos encontramos lo mismo que en la primera película pero subiendo un peldaño más hacia cotas más altas de frases ridículas, situaciones absurdas, efectos especiales que parecen realizados con un Spectrum 48K e interpretaciones que de malas que son, resultan espectaculares porque te pasas toda la película preguntándote si actúan así de mal a propósito o es que realmente no dan para más. (Me inclino a pensar que la segunda opción es la correcta)

Repetimos protagonistas y en esta ocasión la acción se traslada a Nueva York, dejando atrás los acontecimientos de Los Ángeles, y lo mejor de la película, además de todo lo que ya he mencionado, será ver cómo los tiburones voladores destruyen los más emblemáticos lugares de la ciudad además de poder disfrutar de algunos cameos curiosos.

Evidentemente con la primera película pudimos ser engañados a traición y vilmente, pero con esta segunda y las siguientes ya tenenemos clarísimo lo que nos disponemos a ver y lo que tenemos garantizado: absurdez por un tubo y risas, muchas risas.

Nota: 2/10





SHARKNADO 3: OH DIABLOS NO!
O
SHARKNADO 3: ¡NO ME JO**AS!

Desde luego hay un enorme mérito que hay que reconocerle a la saga Sharknado y es que, cuando ya crees que lo has visto todo, llegan con algo nuevo y sorprendente y te vuelven a dejar con la boca a bierta. Imaginación y creatividad no les faltan a los creadores de las películas de los tornados plagados de tiburones, pues cada forma de morir o matar escualos es más original y estrámbotica que la anterior y las armas empleadas son más elaboradas y rimbombantes, sin hablar claro está de ser rídiculamente hilarantes.

En Sharknado 3 veremos que SyFy ha metido un buena inyección de presupuesto a la peli, no invirtiendo en efectos especiales, guionistas o buenos actores, no, sino que han invertido en escenarios y localizaciones. Volvemos a cambiar de ciudad y, tras haber destrozado Los Ángeles y Nueva York en las anteriores entregas, los escualos voladores se dirigen al mismísimo Washington, donde Finn (Ian Ziering) está recibiendo los más altos honores de manos del presidente por su gran labor en la guerra contra los dentudos enemigos volantes, Orlando, Cabo Cañaveral, toda la Costa Este estadounidense ¡y hasta el espacio exterior!

Además podremos volver a disfrutar de mogollón de cameos entre los que sobresalen con papeles destacados David Hasselhoff y Bo Derek, pero también veremos a Lorenzo Lamas, Lou Ferrigno o al mismísimo George R. R. Martin.

También recuperaremos a algún personaje de la primera película y asistiremos al final más épico y estrafalario que hayamos podido ver hasta ahora con el nacimiento del nuevo hijo de Finn y April.

Nota: 3/10

martes, 7 de agosto de 2018

"TIBURÓN": Crítica de cine en pocas palabras



Y fue entonces, en 1975, cuando un jovencísimo y todavía algo inexperto Steven Spielberg llegó con una película que llenaría las salas de cine, vaciaría las playas y haría que vieramos a los tiburones de una manera muy diferente para el resto de nuestros días, además de convertirse, posiblemente, en el primer blockbuster de la historia.

Basada en una novela de Peter Benchley que se había publicado apenas un año antes del estreno de la película, Tiburón fue un fenómeno sin precedentes y se convirtió en una de las películas más importantes, tanto en la filmografía de su director, como de la propia historia del cine, sirviendo como referente para todas las películas sobre escualos que llegarían en las décadas siguientes, hasta nuestros días. Sin ir más lejos, en todas las películas sobre tiburones que he estado analizando esta semana podemos encontrar elementos y referencias directas a la obra de Spielberg.

Revisionada ahora, 43 años después de su estreno, la película mantiene casi intactos todos los elementos que hicieron de ella un éxito, quedando como únicos puntos negros (por decirlo de alguna forma) los artesanos y arcaicos efectos especiales y alguna que otra escena en la que los secundarios no dan la talla en sus interpretaciones.
Sin embargo, Spielberg, consciente de las limitaciones de la tecnología de la que disponía por aquel entonces, se hizo abanderado del lema del cine erótico, ese que dice que "es mucho más erótico insinuar que mostrar abiertamente" y sustituyó el erotismo por el terror y la inquietud. En los primeros tres cuartos de película apenas vemos al Gran Blanco, pero nos causará tanto temor o más que en el tramo final, cuando no duda en mostrarlo a plena luz del día en todo su esplendor.

Además, Spielberg, fiel a su estilo no pierde ocasión para incluir el mensaje moral de turno y deja bien claro quienes son los auténticos monstruos de la historia, representados aquí por el alcalde de la isla y los empresarios que prefieren poner en riesgo la vida de los bañistas antes que perder sus beneficios por el cierre de las playas. Más de 40 años depué, una realidad que sigue siendo de lo más actual.

Por lo demás, sigue siendo un magnífico guion, que inevitablemente nos hace recordar la historia de Moby Dick, y que se mueve como tiburón en el agua entre el cine de aventuras y el de terror, algo que consigue con su estupendo montaje y la ambientación con la impresionante banda sonora compuesta por John Williams, que combina cortes intensos e inquietantes, como el famoso tema central, con otros mucho más desenfadados y fantasiosos que se asemejan a algunas de sus composiciones futuras como las de E.T. El Extraterrestre, por ejemplo. 
Era, por cierto, la segunda colaboración de Spielberg con Williams tras la de Loca Evasión
Ambos, montaje y banda sonora se llevaron los Oscars en sus respectivas categorías, además del Oscar al Mejor Sonido. La película estuvo también nominada a la máxima categoría en dichos premios, pero no se llevó el galardón.

Lo mejor: La historia. El ritmo. La fotografía. La banda sonora. Las escenas de los ataques a los bañistas. El desarrollo de los personajes. Las interpretaciones del trío protagonista.

Lo peor: Los secundarios. Los tiburones de mentira dan mucho el cante a día de hoy.

Nota: 7,5/10

La frase: "Sonrie, hijo de puta"

 


Ficha en IMDB: https://www.imdb.com/title/tt0073195

sábado, 4 de agosto de 2018

"DEEP BLUE SEA": Crítica de cine en pocas palabras




Deep Blue Sea es una de esas películas que servirían a la perfección para explicar la Ley de Murphy: Si algo puede salir mal, saldrá mal. Ese podría ser un resumen perfecto del argumento de esta película.

Estrenada allá por 1999, Deep Blue Sea daba una vuelta de tuerca al cine de tiburones y, en vez de buscar el terror en forma de escualos amenazandos a los bañistas de plácidas playas caribeñas, los encerraba en un complejo científico junto a los pobres humanos que habrían de servirles de cebo. Pero eso no es todo, los tiburones han sido manipulados genéticamente, por lo que cuentan con una inteligencia desmedida y una buena dosis de afán de venganza.

Sé que la vi en el momento de su estreno, pero había olvidado completamente todo sobre ella, así que casi puedo decir que ha sido como verla por primera vez y, lo mejor que se puede decir de ella es que es entretenida. A pesar de ser claramente un producto de calidad cuestionable, tiene ínfulas de gran superproducción (en el momento en el que se estrenó), algo que se ve reforzado por los nombres que pueblan el reparto: Saffron Burrows, Samuel L. Jackson, Stellan Skarsgård, LL Cool J o Thomas Jane (sí, ese, el gemelo guapo de Christopher Lambert), además de contar con un director como Renny Harlin, capaz tanto de lo mejor como de lo peor (Jungla de Cristal 2 o La isla de las cabezas cortadas, por poner un par de ejemplos)

Además de un reparto, más o menos interesante, el film se estrenó en una época en la que se habían vuelto a poner de moda las películas con animales asesinos como protagonistas: Mandíbulas, Anaconda, Arac Attack...

A nivel audiovisual la película cumple sin problemas, aunque alguna escena de efectos cante por soleares, y aunque el guión no es nada del otro mundo, es cierto que cuenta con algún giro inesperado que le hace ganar enteros en el cómputo global.

Aún así no se libra de ser lo que es, una cinta de serie B con un bonito envoltorio que, eso sí, cumple a la perfección con su cometido de entretener y no aburrir. 
Su secuela, de la que escribiré en breve, ya es harina de otro costal.

Lo mejor: El reparto. Es entretenida. Visualmente es correcta. Tiene algún giro de guión inesperado.

Lo peor: Hay alguna escena de efectos especiales de calidad cuestionable. Que de la constante sensación de que los astros se han alineado para que a los protagonistas les pase todo lo habido y por haber. Las decisiones de los protagonistas a veces resultan absurdas.

Nota: 5/10

La frase: "Has colocado al hombre al final de la cadena alimenticia"