Kingsman: El Círculo Dorado es un film que sirve a la perfección para definir lo que es el cine de entretenimiento puro y duro, sin más pretensiones ni artificios, pero con estilo. Con mucho estilo.
Como ya hiciera su primera parte, Kingsman: El Círculo Dorado sorprende por su descaro y su gran despliegue de medios, tanto técnicos como artísticos. Contamos con un reparto de lujo al que, además de caras conocidas de la primera entrega como Taron Egerton o Colin Firth, se han unido artistan tan apetecibles y carismáticos como Halle Berry, Jeff Bridges, Emily Watson, Julianne Moore o Channing Tatum por citar solo a algunos.
En cuanto a efectos visuales y de sonido, la cinta resulta espectacular en todo momento además de contar con una cuidada dirección artistica en la que cada escenario o localización son dignos de elogio. Al igual que sucedía en Kingsman Servicio Secreto, nos encontramos con un gran trabajo de fotografía con planos vertiginos y movimientos de cámara imposibles sin que con ello perdamos detalle de todo lo que pasa en pantalla.
Si nos vamos al guión y la trama, pues encontraremos lo esperado en una cinta de espías que resulta casi una parodia del género. Mucha acción, mucho humor, artefactos imposibles, explosiones por doquier... lo habitual, vamos.
Resumiendo, al igual que la primera parte, Kingman: El Círculo Dorado es una gran opción para pasar un par de horas muy divertidas y que se pasan volando.
Cuando hablamos de cine de espías lo primero que se nos viene a la cabeza es el eterno James Bond o el más moderno Jason Bourne, ambas, sagas imprescindibles para cualquier cinéfilo que disfrute de un buen film de espionaje. Tanto una como la otra tratan el tema desde un punto de vista serio, no falto de cierto componente de fantasía y algo de humor, pero serio al fin y al cabo.
Kingsman: Servicio Secreto es una película de espías diferente, con un enfoque mucho más gamberro y humorístico sin llegar al extremo de la parodia ni el ridículo, aunque en alguna secuencia concreta se le aproxime peligrosamente. Aún así bastan unos minutos de visionado para darse cuenta enseguida de qué fuentes bebe y se nutre la película que, evidentemente no son otras que las sagas mencionadas anteriormente y otras cintas del género como Misión Imposible. También hay bastante influencia del cine de Tarantino, especialmente en su forma de mostrar las secuencias de ación.
La película cuenta con un grupo de interpretes de lujo entre los que se encuentran actores como Colin Firth, Samuel L. Jackson, Mark Strong, Michael Caine o Mark Hamill. Todos ellos acompañan al joven protagonista Taron Egerton completando un reparto pensado para atraer a todo tipo de público.
La trama es interesante, algo alocada por momentos, pero bien montada para no dar un respiro al espectador. Los personajes están bastante bien construidos y las secuencias de acción, aunque algo exageradas, están muy bien coreografiadas y rodadas. Desde luego, da gusto hoy en día encontrarse con escenas de lucha en las que se ve con bastante claridad lo que está pasando y no se limitan a mostrar colores borrosos moviendose sin sentido por la pantalla.
El guión es muy divertido y da alguna sorpresa que otra, lo cual es de agradecer, aunque la historia en general sea bastante predecible. También me ha parecido un acierto que el director no se centrara demasiado en la parte que atañe al reclutamiento y entrenamiento de los jovenes agentes, algo que ya está demasiado trillado.
En fin, que si queréis pasar un rato divertido sin tener que darle demasiado al coco, Kingsman: Servicio Secreto es vuestra película.
Tras una muy buena primera entrega y una más que notable secuela, Sam Raimi contaba con todas las papeletas de continuar la saga del trepamuros por todo lo alto.
Las expectativas estaban por las nubes tras las magníficas impresiones dejadas por Spiderman 2 y, a medida que se iban conociendo detalles de la producción y material promocional, no hacían otra cosa que incrementarse. Ver a Venom (uno de los villanos que más gustan a los fans y que, ahora contará con una película propia), a Spiderman con el traje negro o saber que, por fin se incorporaría a Gwen Stacy a la trama eran caramelos más que apetecibles para cualquier fan. Sin embargo, algunos (los más agoreros) empezamos a augurar que la cosa no iba a ser tan buena como parecía al saber que, además de Venon también estarían el Hombre de Arena o el Nuevo Duende Verde. No porque esos personajes no gusten, sino porque todo parecía presagiar un exceso de enemigos que podría hacer que la trama se resintiera, como finalmente sucedió. Demasiados personajes nuevos para convivir con los ya existentes en la saga.
Vista ahora con el paso de los años, Spider-man 3 no me ha parecido tan bochornosa como cuando la vi por primera vez, pero sigue pareciéndome una mala película y, de lejos, la peor de las tres dirigidas por Raimi. El exceso de villanos, una Gwen Stacy un tanto anodina interpretada por Bryce Dallas Howard y algunas escenas que caen en el más absoluto ridículo cuando Peter Parker lleva puesto el traje negro (ese paseo por las calles de Nueva York en plan chuloplaya y el numerito del baile en el club dan auténtica vergüenza ajena), hacen que la película pierda gran parte del encanto con el que contaban sus predecesoras.
La historia tampoco es gran cosa. Insistir en el tema del Duende Verde y volver a remover la muerte del tío Ben aportan poca originalidad al film. Si hubieran dejado la trama del Duende en pausa de cara a una película posterior habrían podido desarrollar mejor la historia en este film. En los apartados técnicos es en lo único que destaca la película que sigue contando con unos efectos especiales espectaculares, pero que no son suficientes para levantar el film. Con todo esto, la película fue un tremendo éxito de taquilla a pesar de las duras (y merecidas) críticas que recibió. Tal fue el éxito que Raimi tenía planes para una cuarta e incluso quinta películas y, como se ha sabido hace poco, la cancelación de ambas no obedeció en absoluto a los palos que recibió Spider-man 3 sino más bien a incompatibilidades de agenda del director.
Con Raimi fuera, Sony decidió dar nuevos aires a la franquicia y cerrar una etapa, planteando un reinicio de las aventuras del héroe arácnido desde una nueva perspectiva con The Amazing Spider-man.
Pero eso ya forma parte de otro post.
Lo mejor: Los nuevos villanos. Los efectos especiales. Sigue siendo Spider-man. No se hace pesada.
Lo peor: La trama. El exceso de personajes. Lo ridículas que resultan muchas escenas de la película. Poco aprovechamiento del personaje de Gwen Stacy. Insistir en mostrar a Spider-man a cara descubierta. El tráiler destripaba la película completamente.
Nos encontramos ante la que es, al menos para mi, la mejor película que se ha hecho hasta el momento sobre el héroe de las telarañas. Es más, es una de las mejores películas de superhéroes que hemos tenido hasta la fecha, junto con El Caballero Oscuro y Capitán América: El Soldado de Invierno.
Sin el lastre de tener que introducir a los personajes ya conocidos de la primera entrega, la cinta puede centrarse y recrearse en las escenas de acción y darle al villano de turno la importancia que se merece, algo de lo que adoleció un poco su predecesora.
Mucho se habla de El Buitre de Michael Keaton en Spider-man Homecoming, al que muchos encumbran como el mejor villano visto hasta ahora en la películas de superhéroes. Sin querer entrar en polémicas y discutir eso, pocos parecen recordar al maravilloso Dr. Octopus de esta Spider-Man 2 interpretado magníficamente por Alfred Molina. Es cierto que su concepción se aleja un poco de lo visto en los cómics, de echo, en ellos, los brazos de Octopus son controlados por la mente del villano y en la película los brazos tienen vida propia y son ellos los que imponen sus deseos al Doctor. En los cómics es común ver a Doc Oc separarse de sus brazos e incluso controlarlos a distancia, algo que no pasa aquí. De hecho, en la película, el Doctor Otto Octavius no es capaz de separar los brazos de su cuerpo.
Cuando analicé Spiderman, comenté que una de las cosas más criticadas había sido el tema de las telarañas respecto a su agotamiento o deterioro. En esta segunda parte, Raimi parcheó el problema introduciendo algo bastante habitual en los cómics: las contantes crisis de identidad de Peter y sus dudas sobre si elegir su vida de civil o la de superhéroe. Estos trastornos hacen que, durante la historia, nuestro querido Hombre Araña pierda sus poderes en varias ocasiones, lo que equivaldría un poco a la cuestión de los lanzarredes ya expuesto con anterioridad.
Fuera de eso, el guión es muy sólido y las interpretaciones mantienen el buen nivel de la primera entrega, así como los espectaculares efectos especiales, que nos brindan algunas de las mejores escenas en este tipo de cine, como la del tren, a pesar de los múltiples fallos que contiene.
Además, se ha dado un poco más de cancha al personaje de J.J. Jameson, (especialmente en la versión Spiderman 2.1) lo cual se agradece porque son escenas muy graciosas y porque J.K. Simmons es un auténtico fenómeno.
Para terminar, resaltar uno de los puntos más negativos desde mi punto de vista y que, por desgracia, se repetirá hasta la saciedad también en la tercera entrega de esta saga así como en las películas de las sagas siguientes: la tremenda facilidad que tiene Spiderman, o sus enemigos, para quitarse la máscara y aparecer a cara descubierta delante de un montón de gente sin que, aparentemente, se preocupe de mantener en secreto su identidad.
Tampoco tiene mucho sentido la forma en que el personaje de Harry Osborn (James Franco) es "arrastrado hacia el lado oscuro" para convertirse en el Nuevo Duende.
Lo mejor: Los efectos visuales. El guión. El Dr. Octopus. La secuencia del tren (recientemente imitada en Spider-Man Homecoming).
Lo peor: Que Spiderman aparezca a cara descubierta tantas veces. La "capacidad" de Harry para escuchar a los muertos.
El reciente estreno de Spider-man Homecoming y los ríos de tinta que se han escrito desde entonces sobre si es la mejor película sobre el trepamuros vista hasta la fecha o si es más o menos fiel a los cómics, me han provocado una necesidad imperiosa de darle un repaso a las dos sagas anteriores producidas por Sony y analizar un poco en profundidad la fidelidad de ambas a dichos cómics y sus virtudes y defectos desde mi humilde punto de vista.
Así que comienzo aquí un pequeño monográfico sobre el superhéroe arácnido en el cine reciente.
Antes de que vengan los puristas a darme palos y a decirme que no tengo ni idea de cómics y que no conozco al personaje, voy a dejar claro desde ya que es cierto, que no soy un gran lector de cómics y que mis conocimientos en ese campo son bastante limitados, aunque algunos sí que he leído.
Por esto, de ahora en adelante, cuando hable sobre la fidelidad o no de las películas de Spider-man a los cómics, me refiero a los cómics originales, los primeros, los de Stan Lee con Steve Ditko primero y John Romita despúes. Ya sé que en los cómics hay múltiples alternativas, reinicios varios, universos paralelos, etc. pero para mi, esos primeros son los mejores, los originales, los que iniciaron la leyenda del trepamuros y merecen adaptaciones a su altura.
Sin más preámbulos, me lanzo al análisis de la primera trilogía sobre El Hombre Araña. En el momento de sus estreno en el cine, este humilde blog todavía no había comenzado su andadura, por lo que aún no había tenido ocasión de escribir las criticas correspondientes. Así que, ahora que las he vuelto a ver y las tengo fresquitas, voy a atreverme a hacer unas "pequeñas" críticas de las tres.
En el año 2002 los fans del trepamuros tuvimos, por fin, la oportunidad de ver una película en imagen real sobre nuestro querido cabeza de telaraña. Y estamos hablando de una adaptación de gran calidad. Con un gran presupuesto que garantizaba unos efectos especiales dignos de mención, completamente espectaculares y que nos permitían ver a Spider-man en movimiento como solo lo habíamos podido ver antes en las series de animación.
La historia era muy fiel a los cómics, relatando los orígenes del héroe con pequeñas modificaciones casi necesarias para adaptarlos a los nuevos tiempos. La araña que pica a Peter no es radiactiva, sino que ha sido modificada genéticamente, de forma que se intenta dar una explicación más científica de algunos de los poderes que Peter tendrá tras su picadura. También están presentes sucesos clave como el aprendizaje por parte de Peter del uso de sus poderes, sus andaduras en la lucha libre clandestina y la muerte del tío Ben, desencadenante clave para el nacimiento del héroe. Tampoco faltan sus andaduras por el instituto en el que es blanco de burlas y acoso, por empollón y debilucho.
Los personajes secundarios como la Tía May, Mary Jane Watson, Flash Thompson, los Osborn o J.J. Jameson están perfectamente representados en pantalla y son bastante fieles a sus características vistas en los cómics e interpretados por un ramillete de actores de talento variable pero resultones todos ellos, entre los que encontramos nombres tan atractivos como Kristen Dunst y Willem Dafoe o, los por entonces menos conocidos, J.K. Simmons o Elizabeth Banks.
Quizás el detalle que más disgustó a los fans fue la extraña decisión del director (o los guionistas o quien fuera) de que las telarañas fuesen producidas por el propio cuerpo de Peter Parker en vez de ser él mismo el que fabricase los dispositivos, haciendo gala de sus amplios conocimientos científicos. Muchos pensamos que eso restaba emoción a la historia pues, en los cómics, muchas de las situaciones de peligro que vivía Spider-man sucedían porque los lanzatelerañas de agotaban o se dañaban durante las peleas.
El film es una magnífica película de orígenes, con el pequeño lastre que ello conlleva, es decir, que la acción tarde en arrancar pues primero hay que presentar a un buen puñado de personajes y situaciones. Muchos la criticaron en su momento por presentar a un Peter Parker demasiado melancólico, atormentado, enamoradizo y ñoño o por dar demasiada importancia a la parte romántica; no os engañéis, el Peter Parker de los cómics originales era así. Es cierto que Mary Jane era más alegre y vivaracha y no era la primera novia de Peter, pero sus relaciones, tormentos y, en definitiva, su personalidad están perfectamente representados en el film y la interpretación de Tobey Maguire es perfecta para la ocasión.
Lo mejor: Su fidelidad al cómic. Los efectos especiales. La banda sonora.
Lo peor: Que la telaraña la fabrique el propio cuerpo de Spider-man. Alguno de los actores secundarios.
Nota: 7,5/10
La frase: "Un gran poder conlleva una gran responsabilidad"
Sin apenas tiempo de haberla masticado, digerido y asimilado completamente, hoy vengo a contaros que este regreso a casa de Spiderman me ha dejado sentimientos enfrentados. Y no es que no me haya gustado o no me lo haya pasado bien viéndola (eso sí, preferiría no haberla visto en 3D), sino todo lo contrario; me ha gustado y me he divertido mucho, pero el caso es que este no es mi Spidey, me lo han cambiao. Se que, una vez que acabéis de leer esta crítica, os dará la sensación de que no he disfrutado con el film y que solo menciono cosas malas, pero de verdad que no es así. El regreso del Hombre Araña a Marvel en Capitán América: Civil War se produjo por la puerta grande y fue una grata sorpresa para casi todo el mundo. Tom Holland, el nuevo Peter Parker, dejó muy buenas sensaciones y ganas de verle más en una película individual para su personaje. Y así se forjó Spiderman Homecoming, lo que todos estábamos esperando. Pero... ¿realmente lo es? Está claro que, comparando con películas anteriores (y ya sé que las comparaciones son odiosas) Spiderman Homecoming es mucho más alegre y divertida, tiene más toques de humor y se aleja del héroe taciturno y atormentado por las consecuencias de sus actos y por lo que supone llevar una vida secreta que, por fuerza, le mantiene apartado del resto del mundo, minando sus relaciones y forzándole a vivir una vida solitaria. Este Spiderman es un chaval alegre, con sentido del humor y rodeado de amigos. Y con esto tal vez empecéis a adivinar por dónde voy. El Spiderman de Tom Holland dirigido por Jon Watts, encaja a la perfección en el universo superheroico de Los Vengadores que Marvel ha creado para el cine. La incursión en ese universo, con la presencia de Iron-Man/Tony Stark, Happy o Pepper Potts le sienta como anillo al dedo a este personaje que nos están presentando. Sin embargo, este no es el Spiderman que conocemos. Este Spiderman se aleja demasiado del Spiderman de los cómics (al menos de las series clásicas) y resulta irreconocible como tal. ¿Es esto malo? Bueno, no tiene por qué serlo, pero reconozco que me ha costado acostumbrarme. Algo que, por cierto, pasa también con personajes secundarios como la tía May o Flash Thompson (¿de raza india? ¿en serio? Vale que aboguemos por la diversidad racial, pero el que veis bajo estas líneas era Flash en los cómics).
En el lado positivo de la balanza, os diré que me ha parecido bien que no se trate de una película de orígenes y que no hayan venido a contarnos una vez más cómo nace Spiderman. Se hace mención al tema, pero casi pasa inadvertido. Esto hace que la película pueda entrar en materia desde el primer momento y se agradece. Otra cosa que se agradece es que hayan utilizado a un villano, muy bien interpretado por Michael Keaton por cierto (que ya tenía experiencia en eso de hacer de ave 😉), que no habíamos visto antes. Otra revisión del Duende Verde hubiese sido nefasta para la película. Para mi el gran problema de la película es que han rejuvenecido demasiado al personaje, lo han infantilizado demasiado y eso no era necesario. Entiendo que Marvel quiera llegar a un público más joven, pero creo que no era necesario hacerlo tan evidente. Después de ver a este Spiderman en la Civil War y cómo se desenvolvía luchando codo a codo con Los Vengadores y contra Los Vengadores, resulta un poco chocante verlo aquí tan patoso e inexperto. Aunque eso sí, le sirve para seguir siendo el superhéroe "pupas" por excelencia. Me gustaría poder hacer algunas puntualizaciones más, para bien y para mal, pero tendría que caer en spoilers y ya sabéis que eso no va conmigo. Terminaré diciendo que, una vez más, vimos escenas en los tráilers que no aparecen en la película, algo que empieza a ser demasiado habitual. Ah, y que no olvidéis que es una peli Marvel. Quedaos hasta el final de los créditos. Lo mejor: Los efectos especiales. El tono alegre y desenfadado de la película. El Buitre de Michael Keaton. Es muy entretenida. Lo peor: El tono excesivamente juvenil. El innecesario supertraje. Sigue sin aparecer el sentido arácnido por ninguna parte. Que gran parte de la acción se desarrolle de noche. Que este Spiderman sea diametralmente opuesto al de los cómics igual que algunos personajes secundarios. (Os enlazo aquí un magnífico artículo del blog El Solitario de Providence que os lo explica perfectamente y con detalle. Eso sí, con algunos spoilers. Nota: 7/10 La frase: "Si no eres nada sin el traje, no deberías ponértelo."
Ciertamente nos encontramos ante una la película que supone el broche de oro, el cierre perfecto, a esta trilogía-precuela de la saga del Planeta de los Simios. Esto, desde mi punto de vista, convierte a esta trilogía en una de las mejores y más importantes de los últimos tiempos ya que es de las pocas en las que los tres films que la componen son de enorme calidad y no hay ninguna que baje el nivel del conjunto global. La película en sí misma no es perfecta, pero atesora mucha calidad en todos sus aspectos. Yo diría que se encuentra casi al nivel de El origen del planeta de los simios y bastante por encima de El amanecer del planeta de los simios. Más calmada y reflexiva que su predecesora, La guerra del planeta de los simios navega por varios géneros y contiene menos acción de la que pudiésemos esperar, tanto por su título como por cómo nos la han vendido durante su campaña publicitaria. Es más, nada más salir del cine me quedé pensando que los títulos de las películas están intercambiados. Hubiese sido mucho más acertado llamar La guerra de... a la segunda entrega y El amanecer de... a esta tercera. Pero bueno, es una reflexión personal sin más. Otra vez nos encontramos con un salto temporal más o menos importante entre la anterior película y esta, lo que vuelve a generarnos muchas preguntas que no van a tener respuesta. Esto ya nos había pasado con El amanecer... y, aunque aquí el salto no parezca tan brusco, es suficiente para que nos hagamos preguntas. En la trama guerra, lo que se dice guerra, vamos a encontrar más bien poca, ya que en realidad la historia se convierte en una búsqueda de venganza personal en toda regla, tanto para el simio César como para su antagonista, el coronel interpretado por Woody Harrelson. Conoceremos las motivaciones de ambos y asistiremos al desenlace del conflicto que es, sin duda, espectacular aunque esté adornado con algunos detalles de dudosa verosimilud. Algunos de estos detalles parecen no tener más motivo que resaltar, una vez más, la estupidez y crueldad del ser humano a partes iguales. Los apartados técnicos de la película vuelven a ser impresionantes, ayudando, de nuevo, a que la tremenda interpretación de Andy Serkins sea uno de los elementos más destacables de la película. Vuelven a conseguir con una facilidad pasmosa que nos olvidemos de que los simios que vemos en pantalla no son reales y a que nos creamos sus reacciones y emociones. No es de extrañar que, otra vez, se hayan alzado muchas voces pidiendo un merecidísimo Oscar de interpretación para este monstruo de la captura de movimiento.
Los guiños al film original y la explicación de algunos detalles de la misma, hacen que el desenlace de la historia y la historia en sí misma pueda enlazarse perfectamente con El planeta de los simios original, cerrando el circulo; pero también es lo suficientemente abierto y (parece) distante en el tiempo como para permitir que, si lo desean, puedan ampliar la saga con nuevas entregas. Ya veremos que pasa. Lo mejor: Los apartados técnicos. La banda sonora. La historia y lo bien que se mueve saltando entre diferentes géneros. El punto cómico que aporta el simio Simio Malo interpretado por Steve Zahn que sirve para aliviar tensiones a lo largo de la tensa película. Lo peor: Algunas secuencias poco creíbles cortan un poco el clima de la película. La intervención del azar le resta enjundia a la victoria de los simios. Sobran algunos subtitulos. No es necesario darlo todo tan masticado, hay que dejar lugar a que sea el espectador el que interprete lo que está viendo. Nota: 7,5/10 La frase: "Yo no comencé esta guerra, pero voy a ponerle fin"
Cada vez que empieza a hablarse de que va a rodarse un remake, reboot, secuela o precuela de un clásico, los cinéfilos nos echamos las manos a la cabeza y maldecimos a los profanadores. Suplicamos al cielo que no mancillen las películas originales y nos preguntamos si es realmente necesario rodar dichas películas. Sin embargo, de vez en cuando, los planetas se alinean y se dan las condiciones necesarias para que todo salga bien y el producto resultante no sea tan malo como lo esperábamos, que esté a la altura de la película original o, esto se da poquísimas veces, que incluso llegue a superarla. Con El origen del planeta de los simios tenemos un claro ejemplo de que, a veces, las cosas se hacen bien y está más que justificado echar la vista atrás y "tocar" algún clásico para que éste sirva de base para un buen film. El origen del planeta de los simios es una estupenda película que viene a establecer las bases de la trilogía que hace las veces de precuela de El planeta de los símios, la película protagonizada por Charlton Heston allá por el año 1968. Nos encontramos con una película casi perfecta en la mayoría de sus aspectos; un guión bastante sólido, con una trama verosímil, y muy equilibrado que hace que la película sea ágil y muy entretenida, con las correctas dosis de acción y drama. Unos personajes principales bien desarrollados e interpretados (especialmente los simios) y unos efectos especiales de lujo que hacen que nos olvidemos en seguida de que los simios que estamos viendo en pantalla no son reales. En estas dos últimas parcelas hay que mencionar a Andy Serkins, el especialista por excelencia en la captura de movimiento y que ya debería tener un Oscar interpretativo a pesar de no aparecer nunca en pantalla. Su "interpretación" del simio protagonista, César, le da mil vueltas o cientos de interpretaciones de actores que andan por ahí a cara descubierta. Pocos apuntes negativos puedo aportar. Sé que he dicho que el guión y la trama son bastante sólidos y verosímiles, pero no son perfectos. Hay algunos detalles que son mejorables. Por ejemplo, el hecho de que la cantidad de simios que vemos parece muchísimo mayor una vez que han escapado que cuando están en el refugio. También el hecho de que los simios parecen volverse súper inteligentes de repente a causa del virus. En el film se ve la curva de aprendizaje de César desde su nacimiento y cómo aprende y desarrolla sus habilidades e inteligencia, pero en sus congéneres todo parece llegarles por ciencia infusa. Sé que esto puede ser justificable si tenemos en cuenta que el virus de uno y los otros es diferente, el segundo es más evolucionado, pero aún así chirría un poco. Lo mejor: La historia, perfectamente hilada. La creación de los simios, que parecen completamente reales, haciendo además asombrosas distinciones entre ellos, las razas y el impresionante abanico de expresiones que reflejan, haciendo muy fácil que el espectador empatice con ellos y que sepamos lo que están sintiendo en todo momento sin necesidad de palabras. Lo peor: En cuanto los simios escapan del refugio su número parece multiplicarse misteriosamente. Alguna interpretaciones de los personajes humanos son mejorables. Nota: 8/10 La frase: "No"
Seamos sinceros. Cuando se estrenó Titanic en 1997, el 95% de la gente que se compró una entrada, no iba ni a ver a Di Caprio, ni a Winslet, ni una historia de amor. La gente iba al cine buscando los efectos especiales, la fidelidad en la recreación del transatlántico y su trágico final, con rotura de casco incluida. En Pompeya, yo al menos, buscaba exactamente lo mismo. Disfrutar de la recreación de la ciudad, ver el Vesubio rugiendo a pleno pulmón, vomitando ríos incandescentes de lava que inundaran la pantalla. Quería ver como la ciudad era destruida y cómo, por efecto de la ceniza y el abrasador calor, llegaron sus habitantes a convertirse en las estatuas que hoy podemos visitar en la ciudad italiana.
En cambio, me han dado muy poco de esto y mucho de una historia de amor llena de clichés, falta de todo interés, unas interpretaciones que dejan mucho que desear y un intento de intriga política que no sé cuánto tiene de veraz, pero que de interesante tiene bien poco. Kit Harington se ha limitado a trasladar su Jon Nieve de Juego de Tronos a Pompeya, con la única diferencia de que ,si en la serie sale tapado hasta las cejas, en la película no está por la labor de llevar mucha vestimenta y prefiere ir luciendo tableta de chocolate. Carrie-Ann Moss debería empezar a tener cuidado con los papeles que escoge, o ponerle un poquito más de ganas. De Emily Browning mejor ni hablar y lo de Kiefer Sutherland no tiene nombre. En el apartado interpretativo solo tienen un pase Adewale Akinnuoye-Agbaje y Jessica Lucas, curiosamente los menos conocidos del elenco. En cuanto al apartado técnico, el film es correcto, pero esperaba mucho más de un director, Paul W.S. Anderson, que se ha especializado en rodar filmes pensados por y para los efectos especiales. Resumiendo, que la película me ha dejado frío. Con ganas de mucho más y con la desagradable sensación de que una historia como la de la ciudad de Pompeya merece un tratamiento mucho más digno. Nota: 4/10 Publicada originalmente el 4 de junio de 2014 en mi blog La Claqueta Metálica, incluido en el diario online Actualidad Almanzora
La verdad es que nunca me gustaron los Power Rangers. Creo que nunca conseguí ver un capítulo entero de la serie ni en mi más tierna adolescencia. A pesar de los dinosaurios mecánicos, de ser entusiasta de los superhéroes y de los monstruos gigantescos que se empeñan en destruir nuestro planeta una y otra vez, esta suerte de adolescentes en pijama con superpoderes, me provocaban más bien risa y un poco de vergüenza ajena, la verdad. Es por eso que hoy me sorprendo a mi mismo, y no me duelen prendas, al decir que me lo he pasado como un enano con esta actualización y traslación al cine de la serie de televisión que causó furor en los noventa. Es cierto que el filme no es lo más original que podamos imaginarnos en ninguna de sus facetas; la historia es previsible, los errores de guión campan a sus anchas y la supuesta curva de aprendizaje de los personajes está bastante descompensada, provocando la sensación de que le falta un buen trozo o que hay un salto en el tiempo que no nos han contado. Aún con estas, teniendo en cuenta que es una película de orígenes y siendo conscientes del tipo de cine que estamos viendo, todo esto es perdonable y queda compensado por un espectáculo audiovisual impactante, una banda sonora muy adecuada (en la que incluso suena durante un emotivo instante el famoso tema original Go Go Power Rangers de la serie) y un ritmo trepidante salpicado con buenas dosis de humor. Por suerte, los famosos pijamas han sido aquí sustituidos por una especie de armaduras muy al estilo Iron-Man o a la que lucirá Flash en las próxima Liga de La Justicia. Muy buena decisión. El elenco de actores elegido es bastante desconocido, dejando como cara visible y reclamo a la única estrella del reparto, una sobreatuada (aunque el papel lo pide a gritos) Elizabeth Banks y la voz de Bryan Cranston, que solo disfrutareis en versión original. El resto, puede que nos resulten vagamente familiares, pero aún están lejos de ser reconocidos por el gran público. Tampoco será este su trampolín al estrellato. Resumiendo, un aceptable vehículo de entretenimiento que es consciente en todo momento del tipo de producto que es y no pretende ser otra cosa. Se agradece. Lo mejor: El apartado audiovisual en general. Efectos especiales, diseño de producción, sonido... Es muy entretenida. Sus pinceladas de humor. Lo peor: La historia está un poco descompensada. Llega un momento en el que los protagonistas pasan de no saber nada a ser unos expertos combatientes. Los enemigos podrían haber gozado de una mayor variedad de diseños. Nota: 6,5/10 La frase: "¿Somos más como Iron-Man o como Spiderman="
Por fin el Universo Cinematográfico DC tiene la película que necesitaba. Por fin una película de DC está realmente a la altura de la grandeza de sus personajes. Y esto os lo dice un fan incondicional tanto de El Hombre de Acero como de Batman V Superman: El Amanecer de la Justicia, a pesar de ser plenamente consciente de los errores de ambas. Por fin Warner y DC han decidido darnos un descanso de tanto superhéroe taciturno y atormentado para insuflar un soplo de aire fresco a sus films de superhéroes. Ya lo intentó con la luminosa y colorida Escuadrón Suicida, pero el resultado no fue del todo satisfactorio. Sin embargo, con la irrupción en escena de la ingenua, idealista y optimista Diana Prince, que ya había dado muestras de su enorme potencial en su escasa pero impactante participación en BvS: El Amanecer de la Justicia, el UCDC resurge de sus cenizas cuál Ave Fénix y nos brinda una experiencia cinematográfica genial, que no es perfecta ni mucho menos, pero destaca sobradamente por encima de sus predecesoras. A pesar de que Wonder Woman es una película de orígenes, esto no lastra en demasía su ritmo narrativo, algo que suele suceder en estos casos, y en ningún momento baja el ritmo salvo en dos o tres escenas de necesaria pausa. Gal Gadot demuestra sus capacidades interpretativas y cierra las pocas bocas que aún dudaban de que ella sea la mejor elección para dar vida a la princesa Diana de Themyscira y a su alter egoDiana Prince. El resto de interpretes no le van a la zaga y cabe destacar las pocas pero magníficas apariciones de Connie Nielsen y Robin Wright interpretando a la madre y tía respectivamente de la princesa guerrera. El resto, correctos, sin nada que destacar. Una pena que nuestraElena Anaya no haya tenido unas líneas de guión más abundantes y de mejor calidad. A nivel técnico el film no defrauda aunque, es cierto que hay un par de secuencias en las que los efectos digitales "cantan" demasiado, algo que no debería suceder ya en una película con semejante presupuesto. Aún así, en general el acabado es magnífico, contando además con un gran trabajo de fotografía y un diseño de producción muy adecuado. También es muy acertada su banda sonora que, además, rescata sabiamente el magnífico tema Is she with you? que ya escucháramos en BvS y que se ha convertido por mérito propio en el tema musical asociado a esta nueva Wonder Woman. Un gran punto a favor también para su directora, Patty Jenkins, que ha sabido coger una historia relativamente sencilla y sin demasiados entresijos y rodar una cinta vibrante y emocionante que no pierde el interés del publico en ningún momento. Dice que ya está pensando en la secuela y yo me alegro por ello. Lo mejor:Gal Gadot. Su gran ritmo narrativo. Las magníficas escenas de acción con una coreografías muy trabajadas y efectistas. A pesar de tener un claro mensaje feminista, la película no es para nada un panfleto. Lo peor: El doblaje, especialmente el de todas las amazonas. Alguna laguna en el guión. Algunos efectos especiales se deberían haber mejorado. Que no haya escena post-créditos. El poco peso de algunos secundarios. Que no haya más guiños o enlaces con el resto de las películas del UCDC, aunque teniendo en cuenta el momento en el que se desarrolla la acción, es comprensible. Nota: 8/10 La Frase: "Ten cuidado en el mundo de los hombres. Ellos no te merecen"
Había hace unos años una expresión que se utilizaba a menudo para describir el hecho de haberse divertido de lo lindo con algo y que, hoy en día y al menos en mi zona, está en desuso: "Pasárselo teta". Así que hoy, con el permiso de todos vosotros, voy a recuperar dicha expresión porque considero que es la que más fiel y gráficamente describe mi experiencia con Los vigilantes de la playa (Baywatch): He visto Los vigilantes de la playa y me lo he pasado teta. Espero que no me malinterpretéis ni me tildéis de machista, no he sido yo quién ha acuñado la expresión de marras. Tampoco el film puede ser tachado de machista; no solo aparecen tías buenorras enseñando el culo y parte de sus voluminosas glándulas mamarias, también hay tíos cachondos y cachas, guaperas de playa que harán las delicias del público femenino. Vale, admito que el número de féminas en pantalla es mayor, pero supongo que ese hecho puede ser justificable desde la óptica de que es más probable que haya un publico mayoritariamente masculino para este tipo de cintas. El grupo de jovencitas sentadas a mi lado en la sala no parecía tener queja de ello y parecía que también se lo estaban pasando ¿teta? (lo siento, no sé si hay una versión masculina de la expresión) cada vez que Dwayne Johnson o Zac Efron aparecían en pantalla. Ante todo, creo que lo primero que hay que tener en cuenta cuando vamos al cine a ver una película es tener muy clarito lo que vamos a ver, para no caer en el error de exigirle a un film más de lo que este puede dar. Muchos han querido ver en Los vigilantes de la playa un remake, reboot o adaptación al cine de la mítica serie de televisión de los noventa cuando, en realidad, se trata más bien de una parodia en toda regla. Es más, si dejamos a un lado el título, los nombres de los personajes, y la ambientación, cualquier parecido entre ambas es pura coincidencia. Todo esto no es más que puro reclamo. Si en vez de Los vigilantes de la playa la hubiesen titulado ¡Qué desmadre de playa! o ¡Colega dónde está mi moto acuática! o ¡Corre por la playa como puedas! habría dado exactamente igual de cara al resultado de la película pero, posiblemente habría tenido menos repercusión. Y, claro, puede que tampoco le hubiesen dado tantos palos como le están dando. Personalmente la película me ha parecido muy divertida y con un ritmo frenético que na da un respiro. He llorado de la risa en el cine, algo que hacía tiempo que no me pasaba y con ello ya doy por bueno el dinero que me ha costado la entrada. Que esto tampoco es una garantía porque no todos tenemos el mismo sentido del humor. ¿Es una buena película? Pues sinceramente no. La trama es ramplona, las interpretaciones son exageradas (aunque bien es cierto que es lo que demanda el film) y a nivel técnico tampoco tiene nada que destacar. Sin embargo, cumple sobradamente su pretensión de entretener y divertir, por lo que no puedo pedir más. Bueno, en realidad si; he echado de menos una mayor cuota de pantalla para Alexandra Daddario, motivo principal por el que he ido a ver la película (si, lo siento, soy así de simple). Espero que en la secuela, que la habrá no lo dudéis, tenga aún más protagonismo. En fin, no le pidáis peras al olmo y disfrutad. Baywatch es lo que es, puro divertimento veraniego para alegrar la vista y el espíritu y lo mejor que puede decirse de ella es que es muy consciente de lo que es y no pretende ir más allá. Sabe reírse de sí misma desde el primer minuto y no pretende venderse como algo que no es. Yo iré a ver la secuela sin dudarlo. La nota que veréis más abajo os puede parecer exagerada y poco acorde con la realidad, pero es que me he divertido mucho con ella y eso vale un buen par de... puntos. Lo mejor: Su ritmo frenético. Su gran sentido del humor. El desfile de de belleza que se pasea por la pantalla. Su sencillez. La ingente cantidad de motes y apodos que utilizan para referirse al personaje de Zac Efron. Lo peor: Su simpleza. Que muchos no sabrán entenderla como lo que es. Que el reparto no esté más equilibrado entre hombres y mujeres. Que Alexandra Daddario no esté en pantalla en todas las escenas. Nota: 7/10 La frase: "¿Por qué siempre parece que corre a cámara lenta?"
Como anécdota, resulta curioso ver una introducción antes del comienzo de la película donde su director Jean-Pierre Jeunet explica que cuando le propusieron montar una "Versión del director" de Alien Resurrección se le quedó cara de poker pues la "versión del director" ya era la que se había estrenado en las salas, estaba muy contento con esa versión. Así que lo que hizo fue añadir algunas escenas eliminadas por problemas de duración y cambiar los títulos de crédito iniciales y el final de la película por otros alternativos que se habían rodado en su momento. En este nuevo comienzo, queda muy claro quién es el director de la película pues, tanto en contenido como en forma, toda la secuencia esta impregnada del particular estilo de Jeunet, especialmente en sus primeras obras (Delicatessen, Amelie...) Esto es algo que va quedando patente a lo largo de todo el film, en la ambientación, el estilo de rodar ciertas escenas y con la caracterización de los personajes, exagerados, caricaturescos, casi grotescos en muchos tramos del metraje, además de aderezar todo con su particular sentido del humor, negro como un tizón. Este es para mi el mayor acierto del film, dotarlo de un tono diferente al de la película anterior que, como dije en su crítica, tiene tramos en los que resulta aburrida. También el haber conseguido que Weaver regresara para interpretar a Ripley, ya que esta se había negado en un principio pues "Ripley está muerta y no tienen sentido que vuelva". Se ve que el giro de guión para poder resucitarla acabó por convencerla. Se adivina una historia y un guión interesantes (firmado por Joss Whedon, quien más adelante aseveraría que "Alien Resurrection es un caso digno de estudio, cinematográficamente hablando, ya que han rodado todo tal y como estaba en mi guión, pero todo mal.") sin embargo, la idea de los híbridos entre humanos y aliens, el clon de Ripley con características del alien y la transformación de la nueva reina, aunque podrían dar mucho juego, quedan un poco ensombrecidos por el tono poco serio del que está dotada la película. Una vez más, la película nos sirve para ampliar nuestros conocimientos sobre la raza alien y su mitología. Aquí descubrimos que pueden nadar y que son tremendamente inteligentes llegando a mostrar verdaderas estrategias de combate, en una de las mejores escenas del film. Lo mejor: El tono de humor negro. La actitud de la nueva Ripley. Seguir ampliando el universo Alien. Lo peor: Los personajes son demasiado caricaturescos para mi gusto. Winona Ryder parece metida con calzador y no resulta convincente. El aspecto y las actuaciones del alien híbrido resultan más graciosos que atemorizantes.
Nota: 6/10 La frase: "Yo soy la madre del monstruo"
Nos encontramos, sin duda, ante una de las mejores secuelas que ha parido el cine, al menos hasta la creación de las sagas planificadas. Cambio de director, cambio de estilo, incluso cambio de género, pero la misma calidad o, para muchos, incluso mejor que la primera parte. James Cameron cogió el testigo de Scott y le dio una vuelta de tuerca a la historia de los xenomorfos manteniendo pinceladas de terror y, por supuesto la ciencia ficción, pero proporcionándole a la saga un giro hacia el cine de acción, casi bélico, con esta cinta frenética y salvaje en la que la teniente Ripley se erige como una nueva heroína de acción dejando casi en ridículo a todo un batallón de presuntuosos y verborreicos marines y una colonia entera de alienígenas, incluida la mismísima reina del enjambre. La película cuenta con un reparto más modesto que el de la primera entrega, al menos en lo que a nombres se refiere, en el que la estrella de la función es Sigourney Weaver ya desde el inicio de la cinta. Aún así podemos encontrar nombres tan atractivos como el de Bill Paxton, Michael Biehn o Paul Reiser entre otros, aunque si bien en la primera parte la historia era bastante coral y todos tenían una buena cota de participación, aquí quedan bien definidos los roles de principales y secundarios, especialmente en la calidad de las lineas de guión asignadas a cada uno. Los diálogos y actuaciones de los marines se convierten en una serie de tópicos manidos y vergonzosos que rebajan su nivel intelectual a la altura del betún y dejan claro que solo sirven para lo que sirven: dar mamporros, pegar tiros y morir de formas ridículas. Puede que esta sea, quizás, la parte más floja de Aliens, El Regreso. El resto, prácticamente perfecto. La trama es interesante y se desarrolla entroncando a la perfección con la de la primera película, proporcionándonos más información sobre los Aliens y sobre todo, sobre Ripley. Esto queda claramente remarcado en esta versión del director en la que descubrimos, gracias a las nuevas escenas añadidas, que Ripley tuvo una hija, lo cual ayuda a entender aún mejor la especial relación que se forma entre ella y la niña superviviente Newt. Poco más que añadir. La cinta ha soportado bastante bien el paso de los años gracias a sus efectos especiales clásicos y artesanales, y es en el uso de las novedades tecnologicas donde dichos efectos resultan más evidentes, como las naves volando sobre los fondos de croma y similares. La película se llevó los Oscar a Mejores Efectos Visuales y a Mejor Edición de Sonido. Lo mejor: El magnífico pulso de Cameron para narrar la historia. El cambio de registro le sienta muy bien a la saga, manteniendo su identidad pero incluyendo muchas novedades. Sigourney. El diseño de la reina Alien. La interpretación de la niña, que se come con patatas a mucho de los adultos. Lo peor: Las líneas de guión de los marines. Algunos efectos especiales cantan demasiado a día de hoy. No haberle dado más cancha al personaje de Bishop. Nota: 8,5/10 La frase: "Aléjate de ella, puerca"
Ya era hora. Por fin, el más carismático de los X-Men tiene una película propia que está a la altura del personaje. Lobezno ha tenido sin duda la despedida, al menos en manos de Hugh Jackman, que se merece. Y no nos engañemos, será muy difícil que haya otro Lobezno como él. Olvidaos de los dos fiascos que resultaron las dos películas anteriores sobre el personaje (especialmente el esperpento de Lobezno Inmortal) y también de sus ultimas intervenciones en las películas corales de X-Men, donde su presencia incluso pareció metida con calzador y sin sentido de ser en alguna ocasión. Esto es otra cosa, os lo aseguro. Construida a medio camino entre una road movie y un western, Logan cuenta con una historia y un guión muy sólidos e interesantes en lineas generales. Es cierto que tiene un par de pequeñas lagunas, pero son perdonables. A pesar de ser una película de superhéroes, ha sido tratada de forma muy seria y adulta. Por fin Fox ha dejado de preocuparse de que la película tenga que ser apta para ciertas edades y ha dado rienda suelta al director y guionista James Mangold para poder mostrar al Logan más desatado y violento, lo que confiere al film una visión totalmente diferente a lo que estamos acostumbrados en este tipo de películas, y que le ha permitido al director hacer un tratamiento de los personajes y la historia completamente novedosos respecto a anteriores entregas. Enorme trabajo de todos los actores. Pero, sin lugar a dudas, el gran descubrimiento, y una de las delicias del film, es la jovencita Dafne Keen que da la réplica a Hugh Jackman con muchas tablas y sin despeinarse. A nivel técnico la película es impecable en todos los niveles y las escenas de acción son intensas y muy bien realizadas. Lo único que puede empañar un poco todo ese trabajo es que, en mi opinión, alguna de las secuencias de acción podrían estar mejor resueltas, buscando concordar más con el realismo que impregna toda la película. Exceptuando eso, todo perfecto. Lo mejor: El tono de la película en general, tratada de forma seria. Dafne Keen. Hugh Jackman, aunque está ya un poco cascado. Ver a Lobezno completamente liberado. Lo peor: Alguna laguna en el guión y alguna escena de acción que se podría haber resuelto mejor. Que no hubieran hecho lo mismo con las dos películas anteriores. Tener que despedir a Hugh Jackman de un personaje que ha hecho suyo de pies a cabeza. Nota: 8/10 La frase: "¿Estás bien Laura?
Marea negra es un film que podríamos perfectamente englobar en ese subgénero tan de moda hace unos años de "cine de catástrofes". Basada en un suceso real sucedido en 2010, la película cuenta con un buen puñado de nombres conocidos como Mark Wahlberg, Kurt Russel, John Malkovic y Kate Hudson, entre otros, para intentar suplir un guión bastante flojo, que cumple religiosamente con todos los tópicos del género y con una trama sencillota, carente de tensión y emoción. A pesar de esos defectos, hay que decir que la película resulta entretenida y no llega a aburrir. Sus puntos fuertes son los efectos especiales, que le han valido un par de nominaciones a los Oscar de este año, en efectos visuales y efectos sonoros, algo que me sorprende un poco pues, si bien los efectos son de muy buena factura, no aportan nada nuevo que no se haya visto antes. Pasable para pasar el rato. Nota: 5/10
Los dos guapos de moda en Hollywood perdidos en el espacio, atrapados en una nave gigantesca, con otros cinco mil pasajeros dormidos cuyas vidas dependerán de ellos dos. Hombre, pues la premisa tiene su puntillo de interés. A ver, vamos por partes. Me ha gustado Passengers. No es una gran película. Ni siquiera es de las mejores de su género, pero está bastante bien como vehículo de entretenimiento y cierta reflexión. Personalmente creo que me ha gustado porque no es el tipo de película que esperaba ver. Por una vez, los trailers no destripan la historia y, en vez de eso, nos venden algo que no es (lo que tampoco está del todo bien) pero que, una vez que entras en materia, ves que es mucho mejor que lo que te habían vendido. Lo que en un principio podría parecer una cinta de ciencia ficción al uso con sobredosis de efectos especiales (que los tiene) y acción, se transforma en una historia sobre la soledad, la desesperación y la moralidad del ser humano en situaciones límite. Es cierto que la película se queda un poco a medias en este aspecto y no explora a fondo todas sus posibilidades, para pasar a dar cierta cuota de protagonismo al romance y a la aventura. Aún así, nos invita a reflexionar sobre el tema. A nivel visual, la película es espectacular y a nivel interpretativo, sin ser nada del otro mundo, tanto Jeniffer Lawrence como Chris Pratt cumplen con creces en lo que se espera de ellos. Así que no hay quejas en ese sentido. Donde creo que la cosa decae es en el tramo final, ya que nos encontramos con un montón de situaciones forzadas y completamente inverosímiles por muy ciencia ficción que sea. Incluso con algún fallo gordo a nivel científico. Pero bueno, aunque en el momento resulte chocante, tampoco influye decisivamente en el desarrollo de la historia. Lo del final sí, sin duda. Lo mejor: El aspecto visual. Su interesante propuesta inicial. Su ritmo narrativo in crescendo. La escena de la piscina, aunque la pobre Lawrence casi se ahoga rodándola. Y la piscina. Quiero una así para mi casa. Lo peor: El tramo final, resolución incluida. Se vuelve completamente inverosímil y cae en tópicos. No explota lo suficiente las cuestiones morales que se tratan en la película. Nota: 6,5/10 La frase: "Si vives una vida corriente, todo lo que tienes son historias corrientes"
En estas dos semanas que han pasado desde que se estrenara este primer spin-of de la saga galáctica he leído de todo, desde el extremo negativo de quienes la consideran una aberración y un ultraje contra el legado de George Lucas, hasta el extremo positivo de los que han llegado a considerarla, incluso, la mejor de todas las películas ambientadas en el universo Star Wars. En mi caso, la balanza se inclina más hacia el primer extremo que hacia el segundo, aunque sin llegar a ser tan radical. Rogue One es una cinta de acción y aventuras aceptable, pero no tiene lo que hay que tener para considerarla parte de la saga de ciencia ficción por excelencia. Es más, el propio director se encarga desde el principio de dejar bien claro que la película no forma parte de la saga principal, con una serie de detalles que no quiero mencionar aquí, y que es un "añadido" a esta. Tiene sus inevitables guiños, la historia y la ambientación nos son familiares, pero le falta la magia del resto de la saga, especialmente de la primera trilogía. Contamos con un reparto de lujo liderado por Felicity Jones, una de las actrices de moda en la actualidad, secundada por actores de la talla de Mads Mikkelsen o Forest Whitaker. Gracias a los efectos especiales volveremos a ver a algún personaje conocido y tenemos de vuelta al mismísimo Darth Vader (aunque ya no esté Constantino Romero) pero no es suficiente. A Rogue One le falta alma y, aunque cuente con una de las batallas espaciales más espectaculares que hayamos visto en el universo Star Wars, no está al nivel del resto de películas de la saga. Se queda a medias y es una lástima. Ahora queda por ver si el siguiente spin-of basado en la juventud de Han Solo, consigue resultar más interesante que esta. Y si no, que lo dejen ya y se dediquen a la saga principal. Los experimentos, con gaseosa. Lo mejor: Los efectos especiales. La batalla final. Rellenar huecos que nos faltaban en la historia de la saga galáctica. Las escenas de Vader. Lo peor: Le falta chispa y magia. Tiene momentos que se hacen muy pesados. Se echa en falta (y mucho) a Constantino Romero en el doblaje de Darth Vader. Puede que haya sido impresión mía, pero en todas las imágenes que vemos de la Estrella de la Muerte, ésta parece acabada cuando, en realidad, sabemos que no es así. Nota: 5,5/10 La frase: "Tengo un mal presentimiento" Ficha en IMDB:http://www.imdb.com/title/tt3748528/